miércoles, 3 de abril de 2013

Capítulo 34

Me despierto con la esperanza de que todo lo ocurrido fuese un sueño. Me desperezo y miro hacía el techo, vuelvo a recordar cada minuto que pasó ayer, y varias lágrimas acechaban con salir, tenía un gran nudo en la garganta, pero me lo tragué. Hoy no tenía ganas de salir, así que me levanté a coger el mando de la televisión y me dispuse a ver la tele.
Novela.
Telediario.
Teletienda.
Dibujos.
Lo dejé ahí, puede que me evada un poco del tema.
Ahora mismo necesitaba a María, la necesitaba a mi lado, apoyándome, consolándome. Pero a la vez lo necesito a él. Necesito a Justin, aquí conmigo, mimándome, besándome, abrazándome. Lo necesito como el aire para respirar.
Sin él no soy nada.
Decido llamar a María...pero luego pienso que puede que esté dormida. Por el cambio horario.
Así que le mando un SMS.
"Maria, cielo, necesito hablar. Si lees este mensaje y estas despierta llámame, sea la hora que sea. Te quiero"
<<SMS enviado>>
Me vuelvo a tumbar en la cama, mirando hacía el techo. Vuelve ese nudo, aún más fuerte y profundo, no puedo más y rompo a llorar. ¿Por qué a mi?
Me levanto aún llorando desconsolada, lo necesito.
No soy nada sin él.
Me acerco al baño, me miro en el espejo.
Estoy horrible.
Vuelvo a llorar aún mas fuerte, joder, por qué a mi.
Me apoyo en el lavabo con la cabeza entre mis brazos y caigo al suelo de rodillas.
Me siento en una esquina y rodeo mis piernas con los brazos. Apoyo mi cabeza sobre estos y vuelvo a llorar.
¿Alguien me ayuda? Necesito un abrazo, de él. Cálido, embriagador, como los que él da.
Lo necesito a mi lado joder.

Llaman a la puerta.
Ahora no tengo ganas de ver a nadie.
Vuelven a llamar.
Pero ¿y si es Justin?
Me levanto y me miro al espejo, me lavo la cara y suspiro muy hondo.
Salgo fuera del baño y lentamente abro la puerta.
Para mi sorpresa, era él. Lo que ahora mismo necesitaba.
-Hola,-dice tímido.
Vuelve a formarse ese nudo en mi garganta, pero no puedo tragármelo y tampoco voy a llorar.
-Hola,-consigo decir, con dificultad.
-¿Puedo?,-señala dentro de la casa.
-Pasa,-me aparto un poco y él así hace.
-Quiero hablar contigo...-dice de golpe.
Cierro la puerta y me acerco a él. Comienza a hablar.
-Laura, de verdad que lo siento mucho. No quise decir lo que dije, estaba cegado de ira, no podía hacer otra cosa que gritar y la pagué contigo sin tener nada que ver. Me he llevado toda la noche despierto al lado de cuatro vasos de tila,-sonríe- pensando en todo esto, en lo que pasó ayer y de verdad necesitaba decirte que lo sentía que me siento un puto miserable ahora mismo, no quería decirte aquello, no quería hablarte de esa manera, de verdad que no quería. Lo eres todo para mi,-me coge de la mano- Laura, eres lo más importante en mi vida, eres lo mejor que me ha pasado y por culpa de lo que pasó ayer....no quiero perderte, no estoy dispuesto a ello. Porque no me imagino una vida sin ti, ¿me perdonarías? ¿Por todo lo que dije y te hice? ¿Por haberte dejado abandonada allí? ¿Por haberte gritado aquello?
No aguanté más y rompí a llorar. Pero ahora él estaba aquí, conmigo. Abrazándome.

-No llores por favor, se me rompe el alma cada vez que te veo llorar. Tranquilízate,-decía mientras me apretaba aun mas contra él- por favor, tranquilízate.
-Justin, joder, claro que te perdono, ¿como no lo voy ha hacer? Eres mi vida,-digo mientras lo miro a los ojos. A esos preciosos ojos miel con un brillo de sinceridad- pero pérdoname tú a mi también, no tenía que haber dejado que aquello pasase. No tenía que haber dejado que te pegases con él. Joder me siento sucia por todo lo que ha pasado y siento que es mi culpa todo, perdóname tú a mi.
-Tú no tienes que pedir disculpas, no las tienes que pedir.
-Eres el mejor,-lo vuelvo a abrazar.
-Te amo,-susurra mientras me abraza.
-Y yo te amo a ti,-susurro.
-Pero yo más,-sonríe.
-No, que va,-sonrío yo esta vez.
-Que si.
-Que no.
-Que si.
-Que no.
-Que si.
-Cállate,-me separo de él aún sonriendo.
-Cállame,-dice tentándome.
Ambos nos acercamos lentamente, rozo mis labios con los suyos, sin llegar a besarlos. Él se agarra a mi cintura acercándome a él.
Sonrío en su boca y él me imita.
Se agacha un poco y me levanta, haciendo que enrosque mis piernas en su cintura.
-Sabes que te amo, ¿no?-le digo.
-Sabes que yo más.
-Sabes que no.
-Sabes que llevo razón.
-Que no, que yo te amo más.
-Lo discutimos.
-Sí, pero a besos.
Agarro su nuca con mis dos manos, jugándo a la vez con su pelo, sonrío. Necesitaba tenerlo cerca, y ya lo está, aquí, conmigo. Como quiero que sea.
Moja sus labios con su lengua, es tan perfecto.
Me acerco a él y mientras él aprieta sus manos sobre mi cintura.
Se gira y me apoya en la pared, dejando libre una mano y apoyándola en mi mejilla, la que acaricia suavemente.
-Bésame,-susurro cerca de sus labios.
Se acerca a mi, y por fin junta sus labios con los mios.
Saboreo cada centímetro de su boca, como necesitaba esto.
Él se abre paso en mi boca con su lengua y yo hago lo mismo en la suya, ambas sincronizadas.
Me separo un poco de él y muerdo su labio inferior, él aún con los ojos cerrados sonríe.
-Te amo,-susurra de nuevo.
Me vuelve a besar aún mas apasionadamente, me separa de la pared y me acerca a la cama.
Sin separarse de mi, me deja en ella y continúa besandome.
-Yo te amo más,-susurro esta vez yo.
Se separa un poco de mi y me mira a los ojos, con una sonrisa dulce.
-¿Puedo decirte algo?
Justin asiente.
-¿Te quedas y vemos una peli?-le pongo pucheros.
Él sonríe y asiente empujándome hacía atrás y abrazándome.
Quedando encima mia.
Esconde su cabeza en mi cuello y noto como respira. Me pone la carne de gallina.
Lo besa delicadamente.
-Justin...
-¿Mmm?,-susurra aún en mi cuello.
-¿Que peli quieres ver?
-Me da igual, no te voy a dejar verla,-ríe.
-¿Una de miedo?-acaricio su pelo.
-¿Te gustan las de miedo?
Niego sonriendo.
-¿Entonces?
-Es por ti.
-¿Por mi?
-No te gustará ver una de esas ñoñas,-río.
-Te dije que me daba igual,-sonríe.
-¿Entonces cual alquilamos?
-El grito.
-¿Esa es de miedo?
Asiente sonriendo.
-Menos mal que no querías una de miedo...
De repente me suena el móvil.
-Ten cuidado,-le digo apartándolo para coger el móvil.
·Llamada telefónica·
-¿Si?
-¿Que querías? Acabo de ver tu mensaje.
-Ah, bueno, ya nada. Ya esta todo bien.
-Pero explicame hija mía, que me has asustado.
-Es que bueno...estaba con Justin,-me rasco la nuca.
-Oh, bien, luego hablamos,-ríe tras el teléfono.
-Adios, enana. Te quiero.
-Y yo cielo, adiós.
·Fin llamada·
-¿Quien era?-pregunta Justin acercandose a mi.
-María,-sonrío pasando mis brazos alrededor de su cuello.
Él pasa los suyos por mi cintura acercándome a él.
-¿Vamos a por la peli?-susurra.
-Tengo que vestirme, si quieres ir tu...-dejé caer la frase.
-Va ya voy yo, ¿entonces cual cojo? ¿El grito?-ríe.
-La niña del exhorcista.
-Vale,-sonríe.
Quito mis brazos de su cuello y él se aparta de mi besándo mi mejilla y saliendo por la puerta para alquilar la película.
Yo mientras me arreglo un poco, me peino el pelo y me recojo el pelo en una cola mal hecha.
Luego me acerco al armario y me visto: http://www.polyvore.com/enchanted_to_meet_you/set?id=77616299
Me visto lo mas ligera y sencilla que puedo, preparo un poco la casa. Alejo el sofá y saco una manta.
Miro en los armarios para ver si hay palomitas y encuentro un paquete al fondo.
Lo saco y miro la fecha de caducidad, está bueno, así que lo meto en el microondas a tres minutos para que se hagan.
Espero mientras a que se hagan y Justin aún no ha venido.
Llaman a la puerta y me acerco a abrir.
-Traigo dos películas,-dice entrando y enseñándomelas.
-A ver...
Las cojo y las miro, una romántica y otra de miedo.
-Esta es "La última canción" y esta "Possesion infernal". ¿Cual vemos?
-Prefiero la última canción,-digo dejándo la otra a un lado de la cama, incluso la carátula daba miedo. Mucho miedo.
-Lo sabía,-sonríe.
De repente suena el "clin" del microondas que indicaba que las palomitas deberían estar hechas.
-Mmm, que bien huele.
Me acerco al microondas y saco las palomitas, las pongo en un recipiente y las coloco encima de la mesa.
-¿Vamos a ver la peli en la mesa?-dice confundido.
-No, sientáte en el sofá.
-No me hagas cosas malas,-ríe.
-Tranquilo,-río con él.
Me hace caso y se sienta en el sofá con un brazo por encima de los cojines.
Cojo las palomitas y la manta, me siento y enciendo la pelicula.
Me abraza acercándome a él y apoyo mi cabeza en su hombro.

CONTINUARÁ.
Espero que os haya gustado, es largo ¿eh? (O eso espero)
Bueno pues esto es el capítulo 34, espero poder llegar al 100 y poder terminarla.
Si vosotras me ayudáis leyéndola dando vuestra opinión y demás, seguro que lo consigo.
Muchas gracias por leer, y por todas las que estabais interesadas en la novela y en leerla.
Este capítulo se lo dedico a María, mi María. Te quiero cielo. Espero que te guste, va por ti porque me insististe mucho en que la volviese a recuperar y bueno pues aquí está.
Gracias.
Con dios <3

4 comentarios:

  1. Me ha encantado...como empece a leerla hace muy poco apenas tuve que esperar pero estoy segura que las lectoras iniciales sufrieron porque es una novela genial... Por cierto yo tmbn tengo una: www.keepyouonmyarm.blogspot.com

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  2. Me e leido esta novela en un solo dia..no he echo los deberes ni nada por leer tu novela.hejehe.. Es que meencanta de verdad estoy super enganchada..sube el proximo pronto porfa!!!:). SIGUIENTE!. Y ahora me voy a leer tu otra novela.hehehe.. Si quieres me agregas al tuenti. Licy carolina ariza cardona.Un beso

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  3. Me encanta tú novela,bueno esta y la de as long as you love me.Escribes genial,sigue asi y sube más capitulos prontos que me tienes enganchadaaaaaaaaa ajajajajaja.Unbeso.

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  4. nueva lectora¡¡¡me e leido tu novela en una tarde¡¡ me encanta¡¡ es preciosa¡¡
    ojala no la dejes otra vez, y la continúes ¡¡

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