-Mmm,-me revuelvo.
-Hey,-ríe-despierta o llegaremos tarde.
Abro los ojos poco a poco hasta que se acostumbran a la luz y veo el rostro de mi más amado hombre. Con una sonrisa observándome.
-¿Que pasa?-pregunto adormilada.
-Que son las cuatro y te has quedado dormida viendo la tele,-sigue con su deslumbrante sonrisa.
Está feliz.
-¿Que te ocurre?-pregunto sonriendo y pasando un brazo por encima de mi frente y observándole a través de las pestañas.
-¿A mi?-se señala-. Nada.
-Te noto....feliz,-sonrío aún mas.
-Soy feliz,-sigue sonriendo.
-¿Y puedo preguntar, por qué?-me inclino en su regazo, hacia su cara.
-Porque te tengo a ti. ¿No es suficiente?-pasa una mano por detrás de mi espalda y un escalofrío recorre mi espina dorsal.
Vuelvo a sonreír más que antes y me siento en su regazo, pasando los brazos por su cuello y apoyando mi frente contra la suya.
-Te quiero,-susurro contra sus labios.
-Yo también te quiero, preciosa.-se abraza más a mi y me atrae hacia si mismo.
-¿Vamos a casa? Tengo que cambiarme.
-Claro,-sonríe y me da un pequeño beso.
Me incorporo y recojo mi móvil.
-Mamá-grita-, nos vamos.
-Vale,-dice desde arriba.
-Vamos, nena,-me agarra la mano, pero me paro antes de salir.
Él se gira.
-¿Que ocurre?
-Dijimos que íbamos a ir a un parque de skate ¿no?
Justin asiente.
-¿Tienes skate?
-Sí, ¿por qué?
-¿Me lo prestas?-pongo la cara mas dulce que me sale.
-¿Tu sabes hacer skate?-pregunta abriendo los ojos en tono de sorpresa.
¿Que pasa? ¿No puedo saber?
-Sí, ¿es que acaso no puedo saber hacer skate?-ladeo la cabeza.
-Sí, por supuesto. Pero me ha parecido extraño,-sonríe de lado, sin creérselo.
-¿Me lo dejas o qué?
-Solo....-levanta un dedo-, si me dejas verte.
Responde elevando una ceja.
Sonrío satisfecha.
-Adelante, traelo.
Me suelta de la mano y se dirige hacia dentro de la casa, unos minutos después vuelve con el skate en la mano.
Lo deja en el suelo y lo lanza hacia mi, lo paro con el pie y me cruzo de brazos.
-Cuando quieras.
-¿Aquí?-señalo.
-¿Donde entonces?
-En el parque.
-Vale, vamos.
Me vuelve a coger la mano para llevarme a la moto, me agacho para coger el skate del suelo y me fijo en su mano.
Tiene los nudillos rajados y parecen heridas recientes.
Me levanto lentamente y noto como me mira.
En ese momento cae en la cuenta de qué estoy mirando y aparta la mano rápidamente.
Levanto la cabeza y lo miro a los ojos, los tiene abiertos y me mira con la expresión triste.
-Eso...-balbuceo-, ¿eso fue de ayer?
Asiente.
-¿Fue porque pegaste a Dallas?
Vuelve a asentir.
-Déjame verlo,-intento cogerle la mano, en un momento duda pero luego me la tiende.
Sus heridas están abiertas, y parece que necesiten que las curen.
-¿Te has curado?
-No, me quité la sangre, sólo....-susurra.
Lo miro y dirijo la mirada de nuevo a su mano, está bastante dañada.
-¿Te duele?
-Un poco.
Me la llevo a la boca y beso cada herida, delicadamente.
-Necesitas que te curen,-le dirijo una mirada.
-No,-susurra y muestra una tímida sonrisa.
-Vamos a mi casa, pienso curarte allí, te guste o no.-tiro de él y lo llevo hacia la moto.
Se sube delante y luego me subo yo detrás apoyando el skate en el espacio entre su cuerpo y el mío y luego me agarro a su cintura y apoyo la mejilla contra su espalda.
Le da vida a la moto y salimos de allí en dirección a mi casa.
(...)
-Vamos,-me agarra la mano una vez bajamos de la moto y subimos las escaleras hasta mi apartamento.
Cojo las llaves y abro la puerta, enciendo la luz y le doy paso.
-Siéntate.
Me mira con una ceja levantada.
-Vamos,-le empujo hasta el sofá-, siéntate voy a curarte las manos.
Resopla y hace lo que le digo.
Me dirijo al baño y busco el botiquín.
Vuelvo al salón y lo veo mirándose las manos extrañado.
Coloco el botiquín a su lado y me arrodillo frente a él.
-A ver,-le cojo delicadamente una mano y la observo.
Noto como me mira sin apartar sus ojos de mi.
-Abro el botiquín y saco un poco de algodón y yodo para curarle los cortes.
Inspira fuertemente por la boca, haciendo un gesto de dolor.
-Lo siento,-susurro mientras sigo posando suavemente el algodón por sus heridas y cortes.
Cuando acabo con una mano, cojo la otra, es la izquierda y se ve que tiene más heridas que en la otra. Claro, es zurdo, me replica mi subconsciente.
Vuelvo a echar un poco más de yodo en el algodón y se lo paso suavemente por las heridas, observo sus expresiones de reojo y tiene el ceño fruncido en un gesto de dolor.
-Perdón,-vuelvo a susurrar.
-No pasa nada,-susurra ahora él.
Unos minutos después acabo y recojo las cosas.
Las dejo en su sitio y vuelvo al armario, para coger algo de ropa y cambiarme.
La dejo encima de la cama y comienzo a quitarme la camiseta.
-Vaya, ¿piensas desnudarte aquí?-susurra con la voz ronca y una sonrisa perversa que asoma sus labios.
-No voy a desnudarme, voy a cambiarme de ropa,-digo mientras juego con la camiseta que tenía antes.
-¿No sabes que no puedes desnudarte nunca delante de un Bieber?-habla mientras se acerca a mi a paso lento y cuando me doy cuenta lo tengo frente a mi, lo que hace que pegue un respingo.
-¿Y eso por qué?-pregunto con inocencia.
-Porque no nos hacemos dueños de nuestros actos,-agarra mi cintura desnuda y me acerca a él tan lentamente que produce escalofríos en mi espalda.
-Pero, sabrás que hemos quedado ¿no?
-Es verdad,-dice en voz baja mientras desliza las manos hasta mi culo y le da un suave apretón-, vístete rápido si no queremos llegar tarde.-me da un rápido beso y me suelta.
¿Qué se supone que hace?
Lo observo con los ojos abiertos y la boca del mismo modo.
-Pensé que ibas a decir "pueden esperar, nena" como sueles hacer,-digo colocando un brazo en mi cadera y haciendo un mohín con los labios.
Suelta una pequeña carcajada y se apoya contra el sofá observándome.
-Ya habrá tiempo nena, ahora vístete o llegaremos tarde,-sonríe.
Resignada me giro a por mi camiseta pero luego pienso; esto es un juego y pueden jugar dos así que...
Me tiro suavemente del borde de las mayas y las voy bajando poco a poco por cada pierna dejando mi culo hacia Justin. Lo observo como puedo por entre las piernas y noto como se pone tenso. Sonrío y me levanto lentamente y salgo de aquellas mayas.
me giro y le dirijo una mirada cuando noto que no me está mirando a la cara sino de arriba a abajo y viceversa.
Vuelvo a sonreír y cojo la camiseta nueva y me la coloco con toda la sensualidad que reúno y hago lo mismo con los pantalones.
Me vuelvo a agachar quedando en la misma posición de antes y busco mis Supra rojas. Me las coloco y me vuelvo ( http://www.polyvore.com/baloncesto_enchanted_to_meet_you/set?id=82051095 )
Sigue mirándome de arriba a abajo con total fascinación.
-¿Disfrutando las vistas?
-Sé a qué juegas,-responde con la voz ronca.
Trago saliva.
-¿A qué?-pregunto inocentemente.
-Deja de hacerlo o te juro,-hace una pausa mientras me mira a los ojos que se han vuelto un tono más oscuro por el deseo- que no saldremos de allí,-señala a la cama, mientras sus ojos se clavan en mi lentamente.
Está serio, muy serio, y no lo he visto así en mi vida. ¿Me he pasado?
-¿Estás enfadado?-pregunto en un susurro mientras me voy acercando lentamente.
Niega con la cabeza aún serio.
-Pues relaja la mandíbula,-digo mientras le paso la mano por ella y se relaja ante mi tacto.
-No estoy enfadado, estoy...-hace una pausa mientras sigue mirándome-,frustrado.-finaliza.
-¿Frustrado?-pregunto un poco perdida.
-Sí.
-¿Por qué?-sigo con la mano en su mandíbula, la cual no ha vuelto a apretar.
Me agarra de la cintura acercándome a él y me abraza escondiendo la cabeza en mi vientre.
Noto como respira profundamente. No puedo soportar esta tensión.
Lo necesito.
-Porque hace un momento estaba apunto de tumbarte en esa cama y me cortaste el royo diciendo que nos esperaban,-hace una pausa y sigue con la cabeza escondida- yo no quería parar y lo sabes. Y luego te pones ha moverte de esa manera, ¿sabes lo que he tenido que resistirme para no ponerte contra la pared? Estoy frustrado, muy frustrado, te necesito.-dice con la voz cada vez más bajo hasta que aquello último queda en un susurro.
-Yo también,-susurro pasando mi mano por su pelo.
Levanta la cabeza, me mira y se levanta de aquel sofá hasta quedar de pie delante de mi, aún con sus manos en mi cintura, las que van bajando lentamente hasta mi culo.
-Vámonos ya, o será demasiado tarde,-sonríe.
Le da un suave apretón a mi trasero y lego me besa, pero no me deja ir.
Sigue moviendo sus labios junto a los míos.
Subo mis manos hasta su cuello y lo acerco más a mi.
Necesito saciarme de este hombre. Pero nunca lo consigo.
Aprieta más fuerte mi culo esta vez sobresaltándome lo que me hace abrir la boca y eso le da paso para adentrarse en ella.
Hago lo mismo y me adentro en su boca, explorando lo que ya me conozco como la palma de mi mano.
Cierra su boca junto a la mía y luego la abre y me muerde el labio inferior tirando hacia él, lo que hace que sonría.
-Vamos, si no quieres que nos echen la bronca,-dice cogiendo mi mano.
-Espera,-me paro, le suelto la mano y me giro hacia el armario, busco dentro y cojo la gorra que me faltaba, me la coloco. Cojo las llaves y el skate, y me vuelvo hacia él-. Ya.
-Estás preciosa,-sonríe y vuelve a darme un beso.
Salimos del apartamento y cierro la puerta, me giro sobre mis talones y vuelvo a agarrarme la mano.
Y bajamos hasta el portal.
Cierro la puerta de cristal enorme detrás de mi y luego me subo a la moto.
-Me vas a enseñar como haces skate que lo sepas,-me levanta el dedo.
-Te lo prometo,-río.
(...)
Llegamos al parque y ya están todos allí.
-Menos mal, bro, pensábamos que no llegabas,-habla Ryan.
-Lo siento, tío. Nos entretuvimos,-me mira con una sonrisa.
-Oh,-ríe descaradamente- ya se por donde vas.
-Oh, joder, Ryan, que mal pensado eres,-respondo yo esta vez.
-A ver, si te mira de esa manera ¿que cojones quieres que piense? ¿Que jugáis al parchís cuando estáis solos?
Río ante su comentario y todos se unen.
-¿Vamos?-responde Peyton-. Tengo que hablar con Laura.
-No, ahora mismo no, iros a la cancha vosotros, nosotros vamos a la rampa de skate que me va a enseñar unos trucos,-dice esta vez Justin.
-Como quieras, pero luego la quiero,-le señala con el dedo.
-Claro,-sonríe.
Ellos se van hacia delante y nosotros hacia la derecha a la zona de skate.
Menos mal que no había nadie. Estábamos solos, al menos nadie me vería hacer el ridículo, solo Justin.
Cojo el skate y me subo a la rampa.
Subo la cuesta y me coloco en el filo de esta.
-¿Estás segura de esto?-responde un poco asustado-, a ver si va a pasarte algo y me quedo sin ti.
Sonrío pero a la vez a borro. ¿Le da miedo perderme?
-Tranquilo,-respondo con indiferencia-, me quedan aún años dando por culo.-río y él conmigo lo que hace que me relaje.
-¿Hace mucho que lo practicas?
-Hace como un año que dejé de hacerlo,-respondo sincera.
-¿Y piensas mostrarme como te caes y te rompes los dientes?-ríe.
-Siempre que tenga la oportunidad, Bieber,-río con él.
Allá vamos.
Me inclino hacia delante con miedo y de repente veo que no he perdido la práctica, aún me acuerdo de cosas. Subo hasta el otro filo, giro y vuelvo a bajar para luego subir en el lado contrario.
Me inclino y le pongo más fuerza que antes y cuando llego al otro lado el skate sale volando hacia delante lo que me da pase para girarlo sobre mis pies en tiempo récord, un paso que jamás me salió y por suerte hoy sí.
-Por Dios santo, ten cuidado,-grita Justin desde abajo.
Llevo con el skate desde pequeña y aún sigo sabiendo como moverme sobre él, incluso después de casi un año.
Vuelvo a subir la cuesta y me paro en ella, me bajo del skate y lo cojo sobre las manos.
-¿Que tal?-le digo.
-Impresionado,-responde con la boca abierta.
Le guiño el ojo y bajo con cuidado de ahí arriba.
-No sabia que pudieras hacer eso,-me coge de la cintura acercándome a él.
-Puedo hacer más cosas de las que tú piensas,-vuelvo a guiñarle el ojo.
-Lo sé nena, nunca me decepcionas,-sonríe pícaro.
Se gira quedando a mi lado y me agarra de la cintura pegándome a su costado. Paso mi brazo por la cintura suya y caminamos hasta la cancha de baloncesto donde están todos jugando, menos las chicas, que están en un banco.
-Me voy con las chicas,-le susurro en su oído.
Él asiente me da un beso en la mejilla para luego irse con los chicos y pedirles un pequeño partido.
Me siento en el banco y todas me bombardean a preguntas.
-Parad, parad, joder,-río.
-Lo siento,-responde Peyton.
-Es que estamos ansiosas por saber que pasó, nos teníais muy preocupados,-responde esta vez Saray.
Les cuento todo lo que ocurrió hasta hoy.
-Tienes mucha suerte,-dice Judith.
-Lo sé, es lo mejor que me ha pasado.
-¿Así que fue a tu casa a pedirte perdón por el numerito que formó?-pregunta Peyton.
-Así es.
-No me lo creo,-responde con una sonrisa-. El chico malo Justin tiene un lado vulnerable.
-Él es vulnerable en todos los sentidos.
-¿Y tú también le pediste perdón?-dice Saray.
-Sí,-asiento sonriendo.
-¿Y que le dijiste exactamente?
-Pues que lo sentía por dejar que aquello pasase y que lo perdonaba, que era mi vida,-sonrío-, y que lo amo.
-Oh,-dicen todas a la vez.
Lo que me hace reír.
Hablamos durante unos minutos más hasta que Peyton rompió la risa.
-¿Sabes? Yo tendría cuidado con las demás tías, Laura.
-¿Qué?
-Allí hay una que intenta quitarte a tu chico,-responde señalando hacía una rubia plástica disimuladamente.
-Hija de puta,-susurro.
Observo qué hace y noto como tontea, pero por lo que se ve desde aquí Justin no parece que le esté siguiendo el juego. Oh vaya, creo que he hablado demasiado pronto.
En ese momento Justin se acerca a su oído y le susurra algo que hace que ella niegue y se ría.
-Yo haría algo,-dice esta vez Judith sacándome de mis pensamientos.
-A ello voy.
Me levanto de aquel banco y noto como Ryan, Chaz y Christian me miran y luego miran a Justin.
Sí, queridos, voy a decirle cuatro palabras a esta rubia.
-¿Que cojones haces?-le respondo cuando le está tocando el brazo y la empujo fuera de su alcance.
-Eh, ¿de que vas?-me responde.
-De puta como tú, no, eso seguro.
-¿Que hablas, imbécil?
-Que te pires de al lado de mi chico, ¿te enteras?
-¿Y si no me da la gana?
-¿Quieres ser estéril?
Ella retrocede un poco.
Eso es guarra, aléjate de mi chico.
-¿Me estás amenazando?-se señala.
-Vaya, parece que te ha costado pillarlo, normal, eres rubia ¿que esperaba?
-¿Eres gilipollas o qué?
-No, nena, ahora largo,-le señalo detrás de ella.
-Me voy porque yo quiero, no porque tú me lo digas.
-Claro que sí,-le sonrío con maldad.
Se gira sobre sus tacones de trece centímetros y se va contoneándose. ¿A que juega?
Me giro para ver a Justin el cual está mirándome y sonriendo.
-¿Te hace mucha gracia no?
-Un poco,-suelta una risita.
-Pues a mi no me hace ninguna, ¿que cojones hacías?
-Hey, nena, baja los humos que no he hecho nada, ha sido ella.
-¿Y que hacías hablándole al oído?
-¿Estás celosa?-responde con una sonrisa.
-Respóndeme,-ignoro su pregunta.
-Respóndeme tú a mi.
-Yo pregunté primero.
-¿Quieres saber que le dije?
Asiento con los brazos cruzados sobre mi pecho.
-Le dije...-se acerca poco a poco a mi oído, si me roza he perdido el control sobre mi cuerpo-. ¿Ves a esa chica del banco que lleva una gorra? Es mi chica, y como te vea tonteando conmigo vas a tener que usar una peluca a partir de ahora.-se aleja de mi oído sin rozarme lo mas mínimo.
Me he quedado helada.
-¿En serio?-lo miro a los ojos.
-Completamente,-responde acercándose de nuevo a mi-. Ahora respondeme tú. ¿Estás celosa?-vuelve a sonreír.
-¿Tú que crees? Una imbécil estaba tonteando con mi chico, ¿por qué no iba a estarlo?-respondo sinceramente.
Se acerca más a mi pero sigue sin tocarme, y lo prefiero así porque estoy enfadada y si me toca produce un efecto en mi que hace que se me olvide todo.
-Sabes que esa no te llega ni a la suela de tus Supra, nena,-responde mirándome a los ojos con una sonrisa.
Eso me hace sonreír, y el sabe que se me ha pasado el cabreo, por lo que me pasa las manos por la cintura y me atrae hacia él.
-¿Sigues enfadada?-susurra con su mejor cara a la que soy débil.
Niego sonriendo.
-Pues dame un beso,-susurra de nuevo.
-¿Uno?
-O dos...
-¿Sólo?
-Todos los que quieras,-sonríe.
Llevo mis manos a su cuello y me acerco a su boca, el cierra los ojos y espera a que lo bese, pero ese beso nunca llega.
Abre los ojos y me mira.
-¿A que esperas?
Sonrío victoriosa esperando reacción, no lo voy a besar.
-No lo vas a hacer ¿verdad?-tuerce el gesto en disgusto.
Sonrío y niego.
Me acerco a su oído.
-Eso por ponerme celosa,-le susurro-. Es mi venganza,-me separo de él con una sonrisa victoriosa.
Me llevo los dedos índice y corazón a la frente y le hago ese gesto que él tanto hace, en forma de despedida y me giro sobre mis talones para irme al banco donde antes estaba sentada.
|Narra Justin|
Me quedo observándola, es de lo que no hay, pero la quiero con locura.
Se me va formando una sonrisa a medida que se va.
Ryan me pega un leve empujón y me hace bajar de las nubes.
-Te ha dejado tirado ¿eh?-dice burlón.
-Cállate Ryan,-lo empujo.
-Eh tío, no la pagues conmigo,-ríe-. Yo no soy el que te ha negado el beso. Al revés, yo te doy uno ¿quieres?-pone morritos.
-¿Me lo darías?-bromeo.
-Ven aquí, amor mío,-abre los brazos poniendo morritos para que le de un beso.
Río y le paso la mano por la cara.
-Dámelo después que si no mi chica se pone celosa,-carcajeo.
-Vale, prefieres mantenerlo en secreto ¿no?-ríe conmigo.
-Eh, tortolitos, ¿vamos a jugar ya o vamos a estar así toda la tarde?-responde Chaz tirándonos el balón, el cual cojo yo para que no se escape.
-Eso, tío, dejaros de gilipolleces,-ríe Christian.
-Chaz, lo nuestro es imposible, no te pongas celoso,-responde Ryan riendo.
-Vale, vale, vamos a jugar,-río.
Todos carcajeamos y comenzamos a jugar otro partido de baloncesto.
|Narra Laura|
Estoy en el banco sentada, hablando con las chicas sobre lo que acaba de pasar.
-¿Y por qué no se lo diste?-pregunta Judith.
-Porque me puso celosa, y supuestamente estaba enfadada.
-Pero no lo estabas ¿no?
Niego.
-Le has dado una lección,-ríe Peyton.
Lo que me hace reír con ella.
Unos minutos después los chicos se acercan y se ponen a nuestro lado. Justin me mira, pero yo a él no.
-Eh, man, ¿por qué no vamos a tu piscina?-pregunta Ryan.
-Mi madre está en mi casa, tío.
-Es igual, ni que fuéramos ha hacer una orgía,-ríe Chaz.
-Ah, ¿no queréis hacer eso?-contraataco.
-Si os dejáis...-dice Christian lo que hace reír a todos los demás.
-No, en serio, ¿por qué no vamos? Yo lo veo bien,-dice Judith.
-Bueno, pues vale. ¿Tendréis que cambiaros, no?-responde Justin.
-Mmm, sí, yo sí,-dice Peyton.
-Yo también,-responde Saray.
-Y yo,-comenta Judith.
-¿Y tú?-me pregunta Ryan.
-Yo tengo allí mi biquini, ¿no?-miro hacia Justin.
Él asiente.
-Pues os esperamos aquí,-responde Chris.
-Ahora venimos,-dice Peyton y se despiden de todos.
CONTINUARÁ.
ASDFGHJKLÑ SIENTO HABER TARDADO 3 MESES EN SUBIR D:
Bueno, decidme que os ha parecido ¿no? Creo que está bastante bien, no sé, es mi opinión lol.
Dejadme un comentario sobre qué os parece y que os gustaría que pasase, ¿drama? ¿Romanticismo? ¿Sexo? Todo lo que se os venga a la cabeza decidmelo por aquí, y yo haré lo que pueda por escribir sobre eso asdfghjklñ.
Os dejo, hasta el próximo capítulo, paz.
Con Dios.<3
Sinceramente, creo que hace falta un poco de escena de drama, porque sino se va a volver demasiado monotoma la novela. Y si no es drama, tiene que haber sexo o tensión sexual no resuelta. UUUUUUH ya se, que tal si aparece el ex de Laura intentando recuperarla y ella se empieza a formar lios en su cabeza??
ResponderEliminar