lunes, 21 de mayo de 2012

Capitulo 3

Después de un rato de estar en el Mc Donnald's salimos de aquel infierno, lleno de gente.
-Chicos, me tengo que ir, si queréis podéis ir al aeropuerto a despediros de mi.-dije intentado sonreír pero no pude y agaché la cabeza, intentando ocultar las lagrimas.
-Eh, no llores cielo, te volveremos a ver, no te preocupes seguiremos aquí cuando vengas.-dijo Sara, abrazandome
-Chicos os quiero un montón que lo sepais.-dije con las lagrimas saltadas, miré a Jake ya que no lo iba a volver a ver, pero me miró con cara triste y se fue, yo me quedé ¿sorprendida? no sé si esa era la palabra pero me impactó esa reacción, las lagrimas me volvieron a salir más que antes, al verle irse por donde había venido, me quería morir era mi vida y le quiero no le quiero dejar aquí, no sabía el por que de su huida.
Los chicos me vieron llorar y todos vinieron a abrazarme no era uno de esos abrazos que no te dejan respirar, no. Simplemente era un abrazo tierno con cariño, sabía que ese momento no me lo podría sacar de mi cabeza. Cuando terminó el abrazo, miré mi reloj eran las 21:50 me despedí con un abrazo de todos y me dirigí a mi casa.
-Hola, papi.-dije cerrando la puerta detrás de mi.
-Hola, hija. ¿Que tal estas?.-dijo mirándome, al ver que tenía los ojos hinchados.
-Pues fatal papi, no me quiero ir de aquí, quiero quedarme con mis amigos y mi familia, no me quiero separar de vosotros. Lo sois todo para mi y encima Jake se ha ido sin despedirse, un tanto triste la verdad, eso es lo que me pasa.-dije volviendo a llorar.
-Pero hija, no te preocupes,-dijo levantándose del sofá- no puedes echarte atrás piensa que esta será tu única oportunidad de estar donde siempre has soñado, no mires atrás porque siempre sabrás que ellos estarán ahí siempre al igual que nosotros, anda sube a tu cuarto que tienes una sorpresa.-dijo sonriéndome.
Yo la verdad no tenía ganas de nada, de ninguna sorpresa, solo quería desaparecer, Jake no me habla, no se despidió de mi, voy a dejar a mis amigos aquí después de lo que me costó hacerlos. Mi familia se queda sin mi y yo me voy a Inglaterra muy muy lejos de aquí. Entre en mi habitación y allí estaba de pie mirando mi habitación detenidamente, todo lo perfecto que podía ser, él me miró me sonrío tal como él sabía. Corrí hacia él me tiré encima y lo abracé muy muy fuerte, no se de donde sacó la fuerza de aguantarse de pie, yo estaba enredada en su cintura y el me agarraba para que no me callese, por la mía.
-¿Pero que haces aquí Jake?.-dije mirándole entusiasmad.
-Pues, que no quería dejarte así, a si que decidí quedarme contigo a dormir sólo por última vez.-dijo volviendo a sonreír.
-Me alegra mucho que seas así, lo vamos a pasar muy bien.-dije sonriendo.
-Yo también lo creo.-sonrió
Me bajé de encima suya y directamente le abrecé. Lo iba a echar mucho de menos y sé que en dos años no lo iba a volver a ver, pero era bueno por una parte esto de irme. Sólo sonreía durante ese abrazo tan cálido que me dio.
-Te voy a echar mucho de menos, te amo.-soltó, aun seguíamos abrazados.
-Tan solo ámame y que sea para siempre.-le dije en un susurro en su oído.
-Seré tuyo eternamente ¿vale?.-me dio un beso en la mejilla.
-Estoy de acuerdo.-dije mientras me separaba de él.-Tengo que ir a ducharme.
-Ve mi vida.-dijo sonriéndome.
Me fui directa al baño, pero antes me cogí el pijama. Me duche como ¿en 15 minutos? si era un record, nunca había tardado tan poco. Pero no podía hacerle esperar. Me vestí y cuando salí se levantó de la cama y me miró de arriba a abajo.
-Estas guapísima.-dijo con un tono pícaro diría yo.
-Muchas gracias, ¿tu no te duchas?
-Sí, ahora voy a ducharme.-dijo sonriéndome cogió su maleta, la abrió y cogió el pijama, se dirigía al baño pero antes me dio un beso en la mejilla.
Después de que Jake se metiese en el baño, me senté en mi cama mirando al techo, pensando en todo lo que dejaría aquí en Boston, mis amigos, mis hermanos, mis Blas que por cierto estaba conmigo sentado en la cama, a mi padre y a mi niño pequeño.
Me giré y quedé en frente de Blas, lo miré y el levantó su cabecita mirándome.
-Sí mi niño me voy y te tengo que deja aquí solito, con los gamberros de mis hermanos. Pero te lo pasarás muy bien.-dije sonriéndo o eso creía yo, cuando me calló una lagrima, Blas miró mi reacción y creo que me entendió y apoyó su cabeza encima de mi, yo lloré aún mas.
Cuando Jake salió del baño vino hacia mí corriendo.
-¿Que te pasa Laura?.-dijo preocupado
-Que me he decaido un poco no es nada.-dije aún llorando, él solo me abrazó.
-¿Por que? Sabes que siempre vamos a estar aquí, y yo como te he dicho antes nunca me voy a ir.-dijo sonriéndome.
-Ya pero es que aunque lo admitas, siempre voy a tener ese miedo y no es porque me valláis a  dejar es porque me voy muy lejos y no quiero dejaros aquí.-dije llorando.
-No te preocupes, pon tu mano aquí,-dijo cogiendo mi mano y poniéndola en mi corazón,- y cuando te sientas sola, vuelve ha hacerlo, y siempre nos tendrás a tu lado.-dijo sonriendo.
Simplemente le sonreí a pesar de las lagrimas de tristeza que tenía en mi rostro.
-No llores mas Laura, por favor, porque si no me harás llorar a mi.-dijo suplicándome.
-Lo siento, sólo pretendo desahogarme.-dije apoyándome en su pecho.
-Vida mia, desahógate todo lo que necesites, si quieres llorar, hazlo, si quieres comer, hazlo, si tienes ganas de gritar, de salir corriendo, de perderte, hazlo, pero conmigo.-dijo sonriéndome.
Me limité a sonreír y después de esa sonrisa tan bonita que había en su rostro, le agarré por su cuello y le besé.
-Mírame a los ojos un segundo Laura.-dijo levantando mi cara con su mano.
-Dime.-dije mirándole a los ojos.
-¿Tú eres feliz si te vas?.-dijo intrigado
Hubo un silencio, no era incómodo al menos para mí, él estaba poniéndose nervioso a la espera de mi respuesta, por fin contesté.
-Yo soy feliz, si estoy aquí, pero es mi sueño ir a Inglaterra, y creo que allí también lo seré.-dije desviando la mirada de sus ojos.
-Pues si te sientes feliz, es la decisión correcta.-dijo sonriéndome
-Entonces....¿debo irme?, si soy feliz en Inglaterra ¿debería irme?.-dije preocupada
-Si me prometes que a pesar de todo lo malo tendrás una sonrisa en la cara, entonces sí.-dijo sonriente
Yo sonreí al igual que él, y automáticamente me abrazó.
-Pueden pasar mil años y para mí siempre serás lo mejor que he conocido Jake.-dije sonriendo y aún abrazada a él.
Mi padre nos llamó desde abajo para cenar, bajamos sonriendo, nos sentamos en la mesa había filetes de pollo y patatas, mis favoritos. Acabé de comer y Jake todavía no. Me levanté de la silla donde estaba sentada cogí mi plato y lo llevé al fregadero, me dirigí al frigorífico a por algo de postre y como una tonta estuve mirando un minuto el frigorífico, lo cerré y al rato lo volví a abrir, no se si será porque no habría revisado cada rincón. A lo que me decidí por un yogur de fresa. Seré tonta podría haberlo cogido antes de abrir dos veces el frigorífico, en fin seguro que a vosotros os a pasado lo mismo alguna vez. Me fui al sofá a tomarme el yogur donde estaban mis hermanos que hacía rato que habían acabado de comer.
-Jake, ¿has acabado?.-dije desde el salón.
-Sí, ahora voy.-dijo gritando
Subí a mi habitación después de mi postre, abrí la cama y me metí en ella. Puse el despertador a las 5. Cuando estaba poniendo el despertador en hora entró por la puerta Jake.
-Hola.-dije sonriéndole
-Hola.-dijo entrando en la cama y acercándose a mi.
Me abrazó la cintura por detrás.
-Eh, ¿que haces?.-dije sonriendo
-Nada abrazarte, será la última vez que te vea ¿no?.-dijo dándome besitos en el lóbulo de la oreja.
-Para Jake sabes que me vuelve loca que me des besos ahi.-dije encogiéndome
-Lo sé por eso lo hago.-dijo riéndose
-Eres malo.-dije poniéndole cara rara
-Lo sé y tu lo sabes.-dijo guiñándome un ojo
-Jake, buenas noches.-dije riéndome y dándole unos toques en el hombro.
-Oye,-dijo poniendo pucheros- eres mas mala que yo.
-Jake, no es por aguarte la fiesta pero mañana soy yo la que se despierta a las 5 de la mañana para ir al aeropuerto con tan sólo 5 minutos para despedirme de mis familiares hasta dos años después, así que si no te importa voy a dormir que,-miré el reloj detenidamente- son las 23:00 de la noche.-acabé con un beso en la mejilla y luego me giré y me acosté.
-Vale, Laura, me acabas de cortar todo el royo.-dijo dándose la vuelta hacia el lado contraria al que yo estaba mirando.
Yo mientras me reía por lo bajo, por fin concilié el sueño. Aunque no pude dormir mucho serían por los nervios.

CONTINUARÁ
Espero que os guste a partir de aquí ya irá saliendo Bieber ;)
PD: Pedid el siguiente en mi tablón Lau Bieberedition y decid para que novela es ok?ok e.e

No hay comentarios:

Publicar un comentario