|Dos meses después|
Mi padre ya está en casa, le dieron el alta hace un mes, ya casi esta recuperado.
Sabía que se pondría bien, y todo este tiempo me han apoyado mis amigos mucho, sobre todo Justin, que no se ha despegado de mi lado ni un segundo. Estaba a mi lado siempre, si iba a comprar él venía conmigo. Es un buen chico.
He podido hablar con mi padre y le he explicado lo de Justin...y lo de que Jake me dejó y él fue el único que me ayudo a superarlo, no le ha gustado mucho la idea de que esté con él, ya que dentro de dos años lo tendré que dejar aquí e irme otra vez a Boston. Y esa idea no me gusta nada.
Ahora mismo estamos todos tomando un helado en la misma heladería de siempre.
Tengo que explicarles algo que hemos echo entre las chicas y yo.
-Tenemos que deciros algo...-añadí cortando un poco el royo.
-¿Quienes?-pregunta Chaz.
-Las chicas y yo.
-¿El que?-preguntó Justin extrañado.
-Hemos hablado con la subdirectora, y hemos acordado hacer un baile de primavera.-dije.
-¿Que es eso?-pregunta Ryan.
-Es un baile, que se organiza por estas fechas...en Boston se suele hacer siempre.
-Eso mola,-dijo Christian.
-¿Es de parejas?-dijo Chaz.
-Sí...bueno...-sonreí- Podéis pedírselo a chicas.
-Puf, eso se me da muy mal.-dijo Chaz.
-Tampoco es tan malo...-dije riéndome.
-¿Que lo preparáis vosotras?-dijo Justin.
-Sí, nosotras nos encargamos de todo, yo del decorado, Peyton de la música, de la gente que viene... Judit se encarga del decorado conmigo y Saray del presupuesto.
-Que grupo de chicas más trabajadoras,-dijo Justin dándome un beso en la mejilla.
-Muchas gracias,-reí.
-¿Cuando es el baile?-pregunta Christian.
-Dentro de tres semanas. Para que nos de tiempo a preparar todo.
-¿Donde será?-volvió a preguntar.
-Eso no lo tenemos claro, hay que pensarlo y ya avisamos con carteles por la Universidad.
-¿Sólo van los alumnos de Oxford?-pregunta Ryan.
Asentí.
-Va a ser el mejor evento del año, ya verás,-dijo Peyton sonriendo.
-Ahora vengo, un momento,-dije levantándome de la silla.
Me metí dentro de la heladería, iba a ir al baño. Entré en él e hice lo que se me antojó en ese momento. Me lavé las manos y justo cuando iba a salir, me encontré a Dallas.
Otra vez ese imbécil en la heladería, Justin no me veía desde donde estaba, así que salí de allí como pude, pero no me dio tiempo cuando me agarró del brazo haciendo que girara unos ciento ochenta grados.
-Suéltame,-dije intentando zafarme de su agarre.
-Oye, tranquila, no voy ha hacerte nada ¿vale? Quiero hablar contigo.
-No tengo por qué hacerlo, así que déjame en paz.
-Sí tienes, sino no saldrás del baño.-me amenazó.
-¿Me estás amenazando?-dije cruzándome de brazos.
¿Qué se creía ese inútil?
-No,-dijo en tono chulo y negando con la cabeza.
-Haber, ¿que quieres?
-Saber que haces saliendo con ese imbécil,-dijo gracioso.
Desvié mi mirada y volví a mirarlo.
-Mira chaval, métete jabón en la boca y ciérrala un poquito.-dije poniéndole el chaleco.
-Mira, pero si tenemos una chulita,-dijo riendo cínico.
-No....el chulito aquí eres tú, ahora si no te importa...me voy.-dije girándome.
-Mira niñata, conmigo poquito royo, ¿te enteras?-me paré en seco sin girarme a mirarlo, levanté mi mano y le hice un corte de manga, sonreí victoriosa y salí de allí.
Me senté donde estaba antes, con la mirada fija en Dallas el cual estaba en la puerta del baño observándome, ese niñato se cree demasiado, tiene el ego muy subido hay que bajárselo un poquito con una buena hostia bien dada.
-Cielo ¿que miras?-dijo Justin sonriéndome, lo miré un segundo y él desvió la mirada donde momentos antes estaba mirando yo. Vio a Dallas observándonos y se le quitó la sonrisa de la cara.
-Tranquilo Justin,-dije en voz baja.
-¿Has hablado con él?-me dijo aún mirándolo.
-Sí...
-¿Que te ha dicho?
-Que, qué hacía saliendo con un imbécil como tú.-dije mirándolo.
Apretó las mandíbulas fuertemente y tragó saliva, se estaba alterando.
-Lo va a volver ha hacer.-dijo serio.
-No...jamás me separará de ti y lo sabes.-dije seria.
Aflojó las mandíbulas y me miró con los ojos cristalizados.
-Sé que estás aguantando demasiado...siento todo esto...pero me pone enfermo.-dijo volviendo a mirar hacia abajo.
-Lo sé, pero me da igual jamás me va a separar de ti.-sonreí dulcemente.
Me sonrió y me ofreció a irnos de allí, yo acepté necesitaba salir de allí también.
-Chicos, nosotros nos vamos ya, Justin está incómodo aquí,-dije.
-Vale adiós,-dijo Peyton sonriente.
Nos levantamos de la silla y nos fuimos a dar una vuelta.
Llevábamos andando un buen rato, Justin no se trajo su moto.
-Oye, ¿que te parece si te llevo a un sitio?
Sonreí y asentí.
-Vamos a mi casa a por la moto y te llevo.-dijo besándome la frente.
(...)
Llegamos a su casa después de un rato andando, cogió las llaves de la moto, nos montamos en ella y le dio vida.
Aquel cacharro comenzó a moverse, y estuvimos subido en él durante unos minutos bastantes largos, pero valió la pena esperar.
Llegamos a la playa y como estaba anocheciendo el mar se veía precioso. (ANTES DE NADA SÍ QUE HAY PLAYAS EN LONDRES, LO HE VISTO EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS)
-Me encanta,-dije sentándome en la arena fría, se sienta bien una al notar la arena fría entre los dedos.
Justin se sentó a mi lado cruzando uno de sus brazos por detrás de mi.
-Me encantan las vistas, se ve precioso el mar.-dije contemplándolo.
-No más que tú,-dijo Justin mirándome.
Desvié mi mirada a él, sonreí y me sonrojé. Él se rió de mi.
-No te rías idiota,-dije dándole un leve empujón.
-Ay, que duele,-puso pucheros.
-Oh, lo siento mi amor,-dije agarrando su cara entre mis manos.
Le dí un beso en sus maravillosos y deliciosos labios.
-Ya estoy mucho mejor,-sonrió pícaro.
Estuvimos observando en silencio el mar, el movimiento de las olas rompiendo en la arena, el subir de la marea, el viento movía mi cabello hacia mi izquierda donde estaba Justin, el que se rascaba la nariz porque le hacía cosquilla con mis pelos, reía al verle, ponía caras raras y se rascaba como un niño pequeño.
Me eché hacia atrás para tumbarme en la arena, cerré los ojos y sentí una relajación inmensa, las inseguridades, el dolor, la tristeza, y todos los malos pensamientos desaparecían y venía la felicidad, la alegría, los pensamientos positivos y me sentía libre.
Como volar por el cielo, sin rumbo fijo, siguiendo al sol. Sin importar la sociedad ni la civilización, me sentía como una pluma, libre de todo y sin pensar, un objeto inanimado pero con sentimientos. Y lo que sentía ahora era felicidad, alegría y amor.
Sentí como Justin se tumbó a mi lado, lo miré por un momento y vi como cerraba los ojos, era tan dulce.
Su perfil era perfecto, todo en él destaca, a veces pienso como puedo tener el privilegio de tener a alguien así a mi lado, no me lo merezco, es mucho para mi, pienso que se merece algo mejor que yo, pero el destno quiere esto, yo para él y él para mi. Y esto es así.
CONTINUARÁ.
Espero que os guste este capítulo. Y creo que es un poco mas largo que los demás que escrito anteriormente, no estoy segura pero bueno. Lo que sí deciros es que como sabréis me voy este mes de agosto a la playa y no podré subir capítulo pero si me conectaré. Porque allí hay un bar donde hay ordenadores y podré quedarme una media hora en tuenti, pero no podré subir capítulos, lo siento.
Ahora espero que hayáis disfrutado de todo esto y cuando venga de la playa os prometo subir maratón de unos cuatro o cinco capítulos, no se cuantos.
Muchos kisses y muchos hugs.
Os quiere, Lau Bieberedition.
No hay comentarios:
Publicar un comentario