La luz entraba por mi ventana cegándome completamente. Froté mis ojos, hasta acostumbrarlos, recordé todo lo que pasó ayer.
Los insultos de Dallas hacía la persona que mas quiero, aunque alguna de esas cosas me hicieran reflexionar. Le dejé bastante claro que no quiero que se acerque a ella ni siquiera que la toque, es más como ponga un sólo dedo encima de Laura se las verá conmigo. Es así de simple.
Me levanto de la cama y me dirijo al baño. Me doy una ducha rápida y me pongo algo simple. Unos pantalones cortos vaqueros, una camiseta blanca, una gorra roja y mis supras rojas.
Bajé a desayunar, donde estaba mi madre, en la cocina, preparando el desayuno.
-Hola mami,-dije dándole un beso en la mejilla.
-Hola Justin, ¿has dormido bien?-preguntó contenta.
-Sí, estupendamente,-sonreí- Mami....bonita...
-¿Que quieres Justin?
-Me conoces tan bien,-sonreí- ¿me preparas el desayuno tan rico que tu me haces siempre?
Suspiró pesadamente.
-Anda ve y siéntate en el salón ahora te lo preparo.
-Cuánto te quiero mami,-sonreí y le dí un beso en la mejilla.
Me dirigí al sofá me senté puse la tele y esperé a que viniera la mujer que me tuvo con mi desayuno preferido.
Tostadas con mantequilla, zumo de naranja natural y un cola cao.
Diez minutos después apareció la persona más maravillosa, con una bandeja y con mi desayuno preparado.
Si me pongo a pensarlo...no se que haría yo sin esta mujer. Es mi salvación, me cuida como una hermana, siento que se lo puedo contar todo como si fuera mi mejor amiga y aunque a veces peleamos siempre nos protegemos, sin ella no sería nada en este mundo.
Me acerco a la mesa del salón y me pongo a comer ese delicioso desayuno que tanto me gusta y que me recuerda a mis viejos tiempos.
|Narra Laura|
Abro los ojos lentamente, me los froto y me levanto de la cama. Hoy es un nuevo día, hoy es el día que tanto he esperado.
Tengo la necesidad de ponerme el vestido deseado, el vestido perfecto para esta noche, quiero ver como será el evento que marcará todo el año, quiero poder bailar junto a la persona que me da la vida, quiero besarlo bajo los focos, quiero al menos sentir que esta noche será mi noche, que nada lo va a estropear, quiero sentir como sus manos agarran mi cintura, quiero sentir como me guía mientras baila agarrado a mi. Quiero saber el significado de la palabra "felicidad". Porque sé que soy feliz ahora con lo que tengo, no puedo pedir más, pero si por alguna razón no consigo lo que quiero esta noche, toda esa felicidad que tenía se irá a tomar Fanta.
Me acerco a la encimera y me hago el desayuno, tostadas y un cola cao.
Me siento a la mesa a comer y enciendo la televisión. Hago algo de zapping para ver que echan en la tele y al final me decanto por los dibujos animados.
|Narra Justin|
-Mami, puedo ir ha hacerle una visita a Laura, tengo que regalarle algo,-sonreí tontamente.
Esto es lo que pasa cuando uno se enamora.
-¿Y esa sonrisa de enamorado?-sonrío ella burlona.
-La que me saca ella,-volví a sonreír.
-Te tiene loco ¿eh?
-Demasiado...
-Anda ve si quieres, pero antes recoge tu habitación.
-Sí mami.
Después de esta conversación algo embarazosa con mi madre, subí a mi habitación y la recogí un poco, dejé el esmoquin encima de la cama y cogí el ramito de flores que le compré y lo metí en una pequeña bolsa.
Volví al baño y me miré bien, me adecenté el pelo y me lo peiné en punta. Bajé y me despedí de mi madre con dos besos.
-Ahora vengo ¿vale?-sonreí.
-Claro.-me sonrió dulcemente.
Cogí las llaves de la moto y le dí vida.
|Narra Laura|
Después de desayunar, me metí en el baño, me lavé la cara, los dientes y me peiné. Luego cogí algo de ropa ( http://www.polyvore.com/cgi/set?.locale=es&id=56262518 ) y me vestí. En ese momento llamaron a la puerta, me puse rápido el pantalón y fui a abrir.
-¿Quien llama?
-Tu felicidad,-dijeron desde fuera, sonreí y abrí.
-¿Esperabas mi visita y por eso te has vestido tan guapa para mi?-dijo Justin sonriendo.
-No, la verdad, iba a la peluquería y ha comprar varios complementos para esta noche.
-Yo te he comprado esto,-me enseñó una pequeña bolsa.
-¿Que es?-pregunté confusa
-Mira dentro dela bolsa,-exigió con una sonrisa.
Abrí la bolsa y me encontré con una pulsera de flores que iban perfectamente con mi vestido.
Abrí la boca literalmente.
-¿Para mí?-sonreí.
-No es para mi madre, te le enseño para ver si te gusta...-dijo irónico-
Puse cara rara y le dí un leve golpe en el hombro, este rió.
-Claro que es para ti boba, ¿para quien si no?-me sonrió y se acercó a mí.
Pasó un brazo por mi cintura impidiéndome el movimiento hacía atrás.
Miré de reojo sus ojos los que me transmitían deseo. No se que tipo de deseo pero relacionado con la lujuria era.
Se me formó una pequeña sonrisa.
-No tenías por que.
-Sí tenía por que, quiero que esta noche seas el centro de atención. Que todas las miradas vallan hacía ti y quiero que esta noche sea la mejor de tu vida,-me sonrió.
-Por el camino que vas...lo será.-sonreí de lado.
-Y ahora quiero algo a cambio de esto.-me sonrió pícaro.
Negué con la cabeza, sabía que esto sólo no iba.
-¿Qué?
-Un beso tuyo que me haga tocar lo inalcanzable,-me miró mordiéndose el labio inferior.
Al menos es algo bueno, además necesitaba un beso suyo desde hace dos días.
-No se si te hará tocar lo inalcanzable, pero esto es lo que puedo hacer...-miré sus ojos llenos de deseos, de deseos de besarme y yo a él. Estar sin besar a esta persona mas de una hora es algo raro, sientes que algo dentro de ti falta, sientes un gran vacío y estoy empezando a pensar que esos labios son peor que la droga, son mucho peor, y más si dentro de dos años nunca volveré a verle, ni a besar esos labios tan jugosos, ni a sentir uno de esos abrazos tan cálidos que me da cuando más lo necesito.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo, pasé mi mano por su mejilla, acercando mas y mas sus labios a los míos. Intentando saciar ese deseo que teníamos los dos por dentro, la otra mano que antes no agarraba nada pasó a agarrar mi cintura con fuerza, no quería dejarme escapar por nada del mundo y yo tampoco a él, pasé uno de mis brazos alrededor de su cuello, mientras con mi otra mano acariciaba su mejilla. Es tan dulce a veces que sientes que no es el mismo que ha cambiado tanto que a veces no le reconozco, pero me gusta este nuevo Justin. Es alguien en quien de verdad puedes confiar.
Y sin darme cuenta ese beso que tanto me hacía falta llegó, sus labios se camuflaron en los míos, encajaron perfectamente. Llevaba tiempo sin sentir esto, y es que cada vez que rozo esos carnosos labios me dan ganas de besarlos más y más sin cansarme.
Su lengua luchaba por entrar en mi boca, y como es lo normal no opuse resistencia, dejé que su perfecta lengua vagabundeara por mi boca, hasta que encontró la mía, metí mi lengua esta vez en su boca, con ansias de saciarme de este deseo que me consumía por dentro, del deseo de sentir sus labios más cerca de mi.
Me separé un poco buscando aire, pero Justin no se cansaba, buscaba ansioso mis labios de nuevo, seguía con los ojos cerrados, no le hice esperar y volví a juntarlos, si esta fuese la última vez que lo viese o que pudiese sentir esos labios, sería el beso perfecto.
Sigo sin saciar el deseo de sentir más de él, llevaba su sabor a mi boca, me alimentaba de las fuerzas que me trasmitía en cada beso. Es algo mágico lo que me hace alcanzar. Es algo diferente lo que siento con él.
|Narra Justin|
La besaba, besaba esos deliciosos labios, necesitaba sentirlos una vez más. Hacía horas que no probaba uno de sus besos y ya los extrañaba, quería que este momento no acabase.
Bajé mis manos hasta su trasero, ella se estremeció pero no paró de besarme, agarré con fuerza sus muslos, y ella me agarraba la cara, apretándome hacía ella.
Sabía que sentía lo mismo por mi, se notaba en cada beso que daba. Notaba como su presencia me hacía falta para vivir. Es mi princesa. Es la persona que estaba esperando desde hace tiempo. La persona de la que me habló mi madre.
|Flashback|
Sentados en el sofá frente a la chimenea encendida, con una manta echada encima al igual que mi madre, como todas las noches de navidad.
-Hijo mío, quiero decirte algo, que quiero que tengas muy en cuenta.
Asentí.
-Verás sé que ahora no te tomas las relaciones en serio, todo esto te parece un juego, pero no es así... Cuando menos lo esperes es cuando aparecerá una persona en tu vida que lo cambiará todo, que entrará en tu corazón y en tu vida de lleno y lo pondrá todo patas arriba. Quiero que sepas que si esa persona te corresponde, no la trates como un juguete más, porque algún día te darás cuenta de que su estado de ánimo afectará al tuyo fácilmente. Sé que esto ahora no pinta nada, pero quiero que lo tengas muy en cuenta. Que cuides a la persona que te corresponderá, que no la dejes ir, porque si la dejas marchar jamás la olvidarás. Que si dos personas sienten lo mismo no podrán estar separados. Y si alguna vez llega ese día, ten en cuenta esto que te estoy diciendo. Porque una vez que veas a esa persona caerás en el amor, y jamás podrás olvidarla. Aunque no sea tu primer amor.-me sonrió y sorbió de su chocolate caliente.
Esas palabras marcaron mi vida por siempre.
-Lo sé mamá, lo tendré en cuenta.-sonreí.
|Fin flashback|
Y hoy en día, lo que decía mi madre me ha servido de lección. Esa persona que ha entrado en mi corazón de lleno a sido ella. Y como decía mi madre. La cuidaré y no la trataré como a un juguete más, porque ella es mi pequeña.
CONTINUARÁ.
Espero que os guste a pesar de lo que ha pasado con mi ordenador, he podido subir capítulo desde el de mis padres. Espero que os guste.
Kisses xoxo

Hola! Soy una nueva lectora y me encanta tu novela! Bueno que el siguiente que me encanta! Podrias pasarte por mi blog? Tambien tengo una nove aunque no tan buena como la tuya. Si t gusta pide el siguiente vale?
ResponderEliminarhttp://andreabelieber.blogspot.com.es/
Me he leido hoy toda tu novela ( hasta lo que llevas echo ) y me a gustado mucho , nose que me pasa pero me he picado a un monton de novelas !
ResponderEliminarSube el siguiente ya !
Besitos guapa :)