Mientras duraba ese beso tan especial, unas arcadas horribles se apoderaban de mi cuerpo. En un momento pensé que se pasaban pero luego me entraron ganas de vomitar y tuve que parar de besar a Justin y taparme la boca con la mano.
Aún seguía abrazada a él.
-Sé que no soy un experto, pero tampoco beso tan mal ¿no crees?
Sacudí la cabeza.
-No..no es eso...-me dejé de tapar la boca y me incorporé ya que estaba un poco agachada- es que me han entrado unas arcadas...
-¿Estas mejor?
Asentí.
Pero es de esperar que hablé demasiado pronto y otra vez volvieron esas ganas de vomitar, aunque ahora eran mas fuertes y abundantes. Corrí hacía el baño tapándome la boca. Me puse en cuclillas y me apoyé sobre la taza de váter. Pero nada, de mi boca no salía nada. Me mareé un poco, me senté en el suelo y encogí un poco las piernas, apoyando en ellas los codos y tapándome la cara con las manos.
Justin se acercó a mi corriendo. Se sentó a mi lado mirándome extrañado.
-¿Estas mejor ahora?
Negué rotundamente. Estaba mareada. Pero ¿por que esta sensación?
-¿Que te ocurre?
-No lo sé, estoy mareada.
Sentía un dolor tremendo en el estómago, y unos mareos y náuseas continuos.
No sé que ocurría. No entendía nada.
-¿Quieres que te lleve al médico?
Negué.
-¿Por que?-preguntó triste.
-No me gustan los médicos...
-Pero es por tu bien..
-Estoy bien de verdad,-me quité las manos de la cara, crucé los brazos sobre mis rodillas y apoyé mi cabeza en ellos.
Miré a Justin y le dediqué una sonrisa falsa.
-No estás bien, Laura.
¿Como puede darse cuenta? En serio me asusta.
-Sí lo estoy.-dije seca.
-No, mírame a los ojos y dime que estas bien. Entonces me lo creeré.
Miré sus ojos, los miré muy fijamente, y un bajón repentino se apoderó de mi. Lágrimas caían por mi mejilla, no se porque lloraba.
-Eh, eh...no llores.-dijo abrazándome de manera que mi cabeza estaba apoyada en su pecho.
-Shh, no llores mas por favor.-dijo mientras acariciaba mi espalda.
Seguía llorando, ¿el por que? No lo sé ni yo. Pero el caso es que lo hacía, no podía parar. Sequé mis lágrimas como pude. Y por un momento dejé de llorar.
Me sentía vacía. Sentía que algo en mi no iba bien. Estaba como decaída. Pero no sabía el porque de mi reacción.
Hasta que la bombillita se iluminó, recordé la noche en la que estuve en casa de Justin. La cena romántica y...bueno las dos veces. Y esas dos veces sin protección.
Los ojos que antes tenía cerrados se me abrieron como platos. No puede ser. Es imposible. Eso no por favor. Esto ahora me hundiría.
Me levanté y Justin me miró extrañado. Me asomé al espejo y levanté un poco mi chaleco dejando ver mi barriga. Me la toqué con la yema de mis dedos. Esto es imposible.
Sentí como Justin se levantó del suelo, se acercó al espejo y me miró a través de él, miró cada gesto que hacía y creo que se le pasó lo peor por la cabeza.
-No puede ser,-dijo tapándose la boca.
El miedo a quedarme ahora en este estado apareció en mi cara. Necesitaba saber si es esto verdad o no. Necesitaba comprobarlo.
Mordí mi labio inferior imaginándome lo peor. Y miré a Justin a través del espejo con cara asustada, él estaba atónito con la boca tapada aún. A él tampoco le haría nada de gracia tener un niño ahora. Es más creo que me dejaría y se lavaría las manos. Pero antes de crear un cuento hay que saber si es verdad o no esto del embarazo.
-Necesito saber una cosa.-dije girándome sobre mi misma y dirigiendo la mirada a Justin.
-¿Que?-dijo sin creérselo aún y con la voz entrecortada.
-Necesito saber si es verdad o no.
Salí del baño, cogí mis llaves y dinero.
-Vas a...
-Sí voy a comprarlo,-dije.
Salí de allí, seguida de Justin. Por el camino en busca de una farmacia no dijimos absolutamente nada. Estábamos callados. Era normal que miles de pensamientos se le pasaran por la cabeza al igual que me estaba pasando a mi.
Por fin llegamos, entramos y le pedimos un test de embarazo el mejor que tuviera. Nos lo dio y le pagué.
Y tal y como fuimos igual volvimos, igual de callados.
Ninguna rompía el silencio, era incómodo.
Entramos en mi casa y lo primero que hice fue mirar a Justin, estaba pálido.
Este se dio cuenta y me devolvió la mirada.
-¿No vas a decir nada?-exigí.
-Que quieres que diga...-pronunció entrecortado.
-Algo, joder. Necesito que me digas cualquier cosa. Me da igual por tonta que sea pero algo que me calme,-grité.
Respiró hondo.
-No tengo palabras,-sacudió la cabeza.
-Eres como todos,-susurré- si me quedo embarazada me dejarás, te lavarás las manos y nunca volverás a aparecer. Eres uno de esos imbéciles, eres como uno de ellos. ¿Sabías?-le grité enfadada.
Se acercó a mi, me agarró de los brazos mirándome fijamente, me asusté.
-Mira... Yo no soy como ellos, yo no pienso dejarte con este marrón si es así, esto ha sido culpa de los dos, y no me voy a lavar las manos. Me quedaré contigo si hace falta, si hay algo ahí,-dijo acariciándome la tripa- será nuestro.
El primer chico que me dice algo así.
-Siento haberte gritado,-susurré agachando mi cabeza.
-Me da igual,-dijo abrazándome.
No sabéis como necesitaba un abrazo en ese momento. Me separé mirando la caja del test.
-Hazlo,-exigió.
Lo miré de reojo.
-Hazlo, quítate la duda.
Me metí en el baño y antes de cerrar la puerta lo miré. A partir de este momento si da positivo, las cosas van a cambiar.
(...)
Esperaba sentada sobre la taza del váter. Esperaba y mientras más lo hacía más nerviosa me ponía. Necesitaba alguna respuesta. Pero antes de nada, dejé el test sobre el lavabo, boca abajo.
Salí de allí, busqué con la mirada a Justin y lo encontré en el sofá sentado, mordiéndose las uñas y con la mirada perdida.
Me acerqué poco a poco a él, hasta que se dio cuenta de mi presencia.
Se levantó corriendo y vino hacía mi.
-¿Que?
-No lo he hecho.
-¿No has hecho el test?
-Sí, eso sí.
-¿Entonces?
-No he mirado lo que salió.
-¿Por que?
-Porque tengo miedo...
-¿A que?
-A perderlo todo, ha perderte a ti.-lo miré.
-Te dije que no me ibas a perder.-dijo acariciándome los brazos.
-Lo sé. Pero...
-Pero ¿que?
-¿Y si estoy embarazada? ¿Y si de verdad lo estoy? ¿Que haría con mi vida? ¿Que sería de nosotros? ¿Que sería de nuestro "hijo"?
-Mira...yo sólo sé que no me perderás. Sólo quítate esas dudas. Yo estoy igual que tú. Tengo mis dudas.
Asentí no muy convencida.
Fui de nuevo al baño, me acerqué al lavabo y miré el test que estaba boca abajo, sin cogerlo aún.
Me miré en el espejo y me dije a mi misma.
"Vamos hazlo quítate esa duda, sé fuerte, siempre estará contigo, tendrás apoyo de todo el mundo"
Así que suspiré hondo, me tragué los miedos y cogí despacio el test. Le di la vuelta y....
¡NO! No lo estaba, salió negativo. Salí del baño corriendo con una sonrisa en la cara, Justin me miró extrañado, y cuando vio la sonrisa supo porqué estaba así. Era un no. Era un rotundo no.
Negué con la cabeza, haciendo desaparecer los miedos.
Salté sobre él cayéndonos al suelo.
Me reía, sí por fin esa sensación de miedo desapareció.
-¿Entonces no?-preguntó sonriendo
-No.-grité feliz, y negando con la cabeza.
-No sabes lo mal que lo estaba pasando,-sonrió.
Pasó su mano por mi mejilla, haciendo que sonriera y suspirara.
Miré sus ojos.
De repente más preguntas se pasaron por mi cabeza. ¿Si no estaba embarazada que sería? ¿Por que me mareé o me entraron esas náuseas?
Me extrañé y me quité de encima de Justin. Me senté a su lado y este se incorporó. Se sentó a mi lado y me miró.
-Hay cosas que no me encajan,-le expliqué y le miré.
-Cuéntame.
-Si no estoy embarazada... ¿porque me entraron esas arcadas?
-No lo sé. Te dije que si íbamos al médico, pero no quisiste.
-No me gustan los médicos.-fruncí el ceño y los labios.
A Justin le salió una risa que me contagió poco después.
-De verdad, siento haberte gritado antes,-fruncí el ceño de nuevo algo disgustada.
-Que no me importa, sé por lo que pasabas y yo pues...estaba en shock, la verdad. Comprendía perfectamente las ganas de gritarme que tenías.-sonrió dulcemente.
-Enserio...¿te hubieras quedado a mi lado apoyándome si estuviera embarazada?
Asintió, me miró y me sonrió.
Le devolví la sonrisa, se acercó a mi y me dio un pequeño beso en los labios.
Se lo seguí, necesitaba uno en ese momento.
Me dí cuenta, que era él quien me correspondía.
Y otra vez, esa sensación. ¿Que pasa que no quiere que bese a mi novio o que?
Me levanté corriendo del suelo y fui al baño.
Me puse en la misma posición de antes, apoyándome en la taza. Pero nada, de nuevo no salía nada.
Me senté en el suelo del baño y miré hacia la puerta, donde se encontraba Justin apoyado en el marco de esta.
-¿Que? ¿Me tiene manía tu cuerpo?-rió.
Fruncí el ceño con una pequeña sonrisa.
-Puede ser...
-Cada vez que te beso te entran arcadas, voy a tener que besar mejor,-volvió a reír.
-Tu besas genial, lo que pasa es que no se que me ocurre...-volví la vista al frente.
Me levanté como pude del suelo y me puse frente a él.
-Abrázame...-susurré.
Me miró a los ojos y sonrió, luego pasó sus brazos alrededor mía acercándome a él y nos fundimos en ese abrazo que tanto necesitaba ahora mismo.
CONTINUARÁ.
Espero que os guste, me ha costado un poco hacerlo.
Y bueno, me estoy planteando una cosa....pero María una de mis lectoras dice que no...y yo no la creo. Quiero probar con todas vosotras, así que dejo una encuesta sobre la novela y necesito que la contestéis por favor. Sed sinceros.
Os quiero.
Att: Lau Bieberedition.
A mi me gusta muchisimo , asique por favor no la dejes a medio , no es la primera novela que leo y lo hacen y pienso , ¿ para que la haces si no la vas a terminar ?
ResponderEliminarA mi me gusta :)
Besitos guapa :$
Me encanta tu novela y si estas pensando en dejarla por favor no lo hagas. Estoy enganchada. Cada dia estoy deseando que subas un nuevo capitulo. Bueno que este al igual que los oros tambien me encnatan y que quiero el siguiente
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