Llevo unos días comiéndome la cabeza, para saber o intentar averiguar que es lo que me ha preparado para este sábado. Pero el desgraciado se lo tiene muy callado, ni sus amigos me lo dicen, ni nadie con quien haya podido hablar de ello.
Pero bueno lo importante es que me guste, que lo que me haya preparado me impresione, aunque conociéndole supongo que sí, que me sorprenderá bastante.
-Oye, ¿que os parece si vamos de compras mañana, chicas?-les pregunté.
-Por mí bien, siempre puedo hacer un hueco en mi agenda,-dijo sonriendo.
-Yo iré, ¿a que hora?-contestó Judit
-No sé, las siete de la tarde ¿que os parece?
-Vale, yo voy,-dijo Saray.
-Pues decidido, mañana a pasear por los centros de Londres,-dije sonriendo.
Pues eso, mañana viernes hemos quedado para ir de compras, necesito algo para ponerme el sábado, quiero dejarle con la boca abierta, quiero deslumbrar, y eso no es tan fácil.
-Eh, eh, ¿a donde te crees que vas?-dijo agarrándome la mano alguien, eso hizo que girase automáticamente.
Era el ser humano mas precioso que hay en este planeta.
-Hola,-sonreí- ¿que quieres?
-Bueno, lo primero, un buenos días ya que me has visto y lo segundo...¿estás impaciente por lo del sábado?-me preguntó con una sonrisa pícara.
-Bueno, algo nerviosa, ¿me puedes decir que me has preparado? Que no puedo con la intriga.-dije suplicándole, pero nada... ¿que pasa? ¿Es de piedra y no tiene sentimientos?
-No, no, lo siento, es información confidencial, no te lo voy ha decir hasta mañana. Que por cierto te paso a recoger a las nueve de la noche, ya sabes lo que tienes que hacer.-dijo sonriendo.
-¿El que?-dije confusa
-Arreglarte y ponerte guapa, para mí,-dijo sonriéndome.
-Ya, ya.-dije girándome para irme a clase.
El me siguió y corrió a ponerse junto a mí.
El día paso rápido, las horas se hacían minutos, y en el descanso nos juntábamos con "Justin and compani". Lo pasábamos genial.
Tocó el timbre que indicaba que acababan las clases, un alivio. Recogí mis cosas, esta vez me quedé la última recogiendo, y cuando todo el mundo se había ido alguien volvió a entrar en el aula. Miré hacia la puerta, era Justin. ¿Que hacía aquí?
-¿Que haces tú aquí?-dije colocándome la mochila.
-Pues que tardabas mucho y decidí entrar a buscarte.
-Lo siento, estaba recogiendo,-dije sonriendo.
-¿Acabaste?
Asentí.
-Pues andando,-dijo saliendo por la puerta y yo detrás de él.
Me llevó hasta su moto, me subí en ella, y volvimos a la misma posición de siempre. Me llevó a mi casa, y se despidió con un beso en la mejilla. Era tan lindo, ya me estaba convenciendo incluso antes de lo del sábado. ¿Como se podría ser tan perfecto?
-Oye, haciendo estas cosas, me convences antes del sábado.-dije sonriendole.
Sonrió y respondió.
-Es lo que intento, pero lo que te tengo preparado este sábado te va a hacer alucinar.-dijo guiñándome un ojo.
Sonreí.
-Bueno me despido,-dijo arrancando su moto.
-Adiós.-me despedí.
Emprendió el camino a su casa y yo entré a la mía. Era de alucinar como me trataba. Era una persona perfecta, es increíble que me trate mejor que Jake, sin haberme conocido, y yo salí con él casi 2 años. Tiempo suficiente para conocerme, y aún así me trataba como un trapo viejo y usado, cuando le convenía arrimaba la pata y cuando no, se alejaba de mí.
Pero yo sé que Justin no es así ni mucho menos, es el príncipe que toda princesa quiere, es alguien que trata bien a cualquier persona, es una de las pocas personas decentes que quedan en este mundo.
Subí a mi casa, y cogí mi teléfono, tenía que hablar con mi padre, mis hermanos y por supuesto con María. Que ya la estaba echando mucho de menos.
Hablé con ellos, me contaron que estaban muy bien, que los chicos cada vez crecían mas rápido, que estudiaban mucho, que eran muy obedientes...eso me extrañó pero bueno. Y hablé con María, le conté todo lo que pasó ese fin de semana, ese sábado que no se me va a olvidar en la vida, y ahora que lo pienso bien, creo que le he vendido mi virginidad a un hombre que no conocía de nada, no podía creer lo que hice, era lo menos normal que he echo en mi vida, pero lo hecho, hecho está, y lo pasado, pasado es.
Tengo que vivir en el presente, y en que puede que salga con el amor de mi vida.
Puede......no estoy segura.
CONTINUARÁ.
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