|Dos semanas después|
-No me digas que no entiendes esto,-dije señalandole el libro.
-No, joder, estoy cansado ya,-dijo echándose hacia atrás apoyándose en el respaldo de la silla.
-Joder, no es tan difícil, Justin,-dije esta vez echándome yo hacia atrás.
-Pero es que yo no soy como tú, de notable no subo,-dijo frustrado.
-Vamos haz un intento, por mi,-dije poniéndole cara de cachorrito, sé que es débil a esa cara.
-No, eso no...no me pongas esa cara,-dijo desviando la mirada.
-Prométeme que te vas a esforzar, y vas a estudiar por mi,-dije haciendo que me mirara.
Suspiró.
-Yo...la verdad tengo ganas de hacer otra cosa,-dijo mirándome con una sonrisa pícara.
-¿En serio?,-dije bajando mi mano que antes estaba en su cara y subiéndole un poco la camiseta.
Asintió lamiéndose los labios. Ay dios mio.
Me levanto de la silla y me siento sobre él, este se empieza a alterar, siento como se pone nervioso.
-¿Dime que?,-dije acariciándole el pecho.
-Pues.....creo que ya lo sabes, no se para qué preguntas,-dijo agarrándome de la cintura y acercándome a él.
-Dímelo,-objeté.
-Quiero....tomarte aquí mismo,-se acercó para besarme pero no le dejé, y le tapé la boca con mi dedo.
-Pues antes,-dije acercándome a su cara, quedando su boca a centímetros de la mía,- estudia.
Y dicho esto me quité de encima de él, le salió una risita que me hizo sonreír.
-Eres una manipuladora...¿lo sabes?-me dijo echándose para delante y mirándome con esa mirada que mata.
-Un poco,-reí.
Y esto es de mi vida; sigo con Justin, y me ofrecí a ayudarle a estudiar, para que apruebe este trimestre, pero es un vago y no pone nada de su parte.
Espero que lo que estoy haciendo valga la pena.
Pronto nos darán las primeras vacaciones de este año, y puede que valla a Boston para visitar a mi familia, pero no creo que aguante un mes sin ver a Justin.
Si su madre le dejara venirse conmigo, sería lo mejor. Que por cierto ya la he conocido, es una persona muy simpática, creo que es una buena madre, se esfuerza mucho en sacar a su familia adelante.
Y estaréis pensando, ¿llegó ha haber segunda vez? Pues no, de momento no ha habido una segunda vez, pero tampoco tengo prisa.
Esta tarde de sábado hemos quedado con los chicos para tomar algo, pero con el plan que lleva Justin con sus estudios, no creo que salgamos a ningún sitio.
(...)
-Vale, pues esto ya te lo sabes,-le sonreí.
Suspiró.
-Una asignatura menos,-dijo riendo.
-¿Que hora es?
Miró su reloj.
-Las seis de la tarde.
-Pues me cambio y vamos con los chicos,-le sonreí y me levanté de la silla.
Me dirigí a mi armario y escogí la ropa, dejándola en la cama.
Empecé a desnudarme, tenía que haberme metido en el baño, porque Justin no paraba de mirarme y babear.
-¿Quieres un cubo?-le pregunté metiéndome la camiseta.
-¿Como?,-preguntó desconcertado.
-Se te cae la baba..¿quieres un cubo?-le dije mirando y sonriendo.
-Ah, perdón, es que eso no lo puedes hacer conmigo delante,-rió.
-Desde luego,-dije por fin acabando de vestirme.
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-Me encanta como vas,-dijo dándome un beso en la frente.
-Muchas gracias, Bieber,-dije sonriéndole.
Salimos de mi casa y fuimos a buscar a los demás, esta vez andando.
Por fin los vimos, estaban en una heladería, merendando, así que nos acercamos y nos sentamos.
-Hola,-dije cogiendo una silla y sentándome y a mi lado Justin.
-Hola,-dijeron todos.
-Que aproveche ¿eh?,-reí, ya que estaban todos comiéndose un delicioso helado.
-Muchas gracias,-contestó Ryan dándole un bocado al helado- Por cierto Justin ¿te vienes a ligar esta noche?
-Ryan, tengo novia ¿lo sabias?
-Ya bueno, pero no tiene por que saberlo,-dijo riendo
-Oye, que estoy delante,-dije sorprendida.
-Pero déjale vivir, que controladoras sois las tías,-dijo volviendo a comer helado.
-Tú come y calla,-dije fulminandole con la mirada.
-Vamos tío, cuando no tenga novia podremos salir, pero de momento, no,-añadió Justin.
-Dios, que le has echo a mi Justin, ya no es el mismo,-dijo Ryan haciéndose el asustado.
-Yo nada, él se ha enamorado,-dije sonriendo a Justin, el que estaba sonriéndome a mi.
-Quiero que vuelva a ser el mismo,-dijo con la misma expresión en la cara.
-Pues a mi me gusta este,-dije agarrándome a su brazo- Y si no, que elija él.
-¿Como elegir?,-dijo Justin confuso.
-Elije, yo o....Ryan y sus ligues,-dije pasando mi mano por su espalda.
-Haber...umm...Ryan y chicas o una sola....esta difícil, pero es obvio, mi chica,-dijo sonriéndome.
-Chincha,-reí de Ryan.
-Vale, vale...como quieras,-dijo Ryan enfadado.
-Pero no te enfades cariño,-dijo Justin acariciándole la mano.
-Eso es chantaje emocional, te ha comprado con caricias,-dijo comiendo helado.
Reí y conmigo Justin.
-¿Que pasa si yo te traigo aquí un monumento? No la elegirías a ella,-dijo hinchando los mofletes.
Reí.
-Bueno, yo paso de este tema, voy a por un helado ¿vienes?,-le pregunté a Justin.
Asintió.
Me levanté de la silla y entré en la heladería, detrás de mí Justin me seguía.
-¿Que os pongo?,-preguntó amable el camarero.
-Un helado de fresa.-dije
-Yo uno de chocolate, por favor.
Nos puso los helados.
-Yo te invitó,-afirmé.
-No, no yo me pago el mío.
-Que no de verdad, yo te invito no importa,-dije exigiendo.
-Como quieras,-dijo no muy convencido.
Pagué los helados y cuando íbamos a volver con los demás, me entró curiosidad y le pregunté algo a Justin.
-Espera, quiero hablar contigo,-dije parandolo y llevándolo a una esquina.
-Dime.
-Si tuvieras que elegir entre 20 modelos y yo....¿con quien te quedarías?-no lo sé, la verdad, no sé porque le pregunté eso, quería saber si de verdad me quiere.
-No sé porque me preguntas eso, pero creo que la respuesta es obvia....contigo.-dijo sonriéndome.
Morí, metafóricamente pero lo hice, se quedaría conmigo. Si se lo hubiese preguntado a alguien diferente, se habría quedado con las 20 modelos. Pero él no, me prefiere a mi.
Sonreí, era tan mono.
-¿Y por que me lo preguntaste?
-Sentía curiosidad por saberlo, pero ahora me quedo mas tranquila,-dije sonriéndole.
-Sabes que no te tienes que preocupar de nada ¿verdad? Te quiero mucho,-dijo sonriéndome.
Muero, otra vez, ¿mas perfecto? Imposible.
-No pensé encontrar a alguien como tú, en serio, has cambiado mi vida, yo te quiero mucho mas, Justin,-dije sonriéndole.
Se acercó a mí, a mis labios, me miró a los ojos y luego se lamió sus labios tan perfectos que tiene, sonreí y me besó.
Después de ese beso que me hizo tocar las nubes nos fuimos con los chicos que seguían con el helado.
Nos sentamos y comimos, entre risas y tonteos.
Tonteos entre Peyton y Ryan, que parece ser que se gustan, pero bueno hasta que no salga la verdad no me inventaré rumores.
Yo no paraba de mirar de vez en cuando a Justin, cuando se le ve feliz se le nota, no para de sonreír y de reírse, creo que en ese momento es muy difícil enfadarle, pero algo cambia, su expresión de sonriente pasa a ser seria y con la mirada fija en algo o alguien, me extraño y dirijo mi mirada donde está posada la suya. Es un chico, pelo moreno peinado en punta, por esa expresión creo que le odia o siente rencor hacia él.
Vuelvo la mirada a Justin que sigue igual de serio y con la mirada en el mismo sitio.
¿Que pasará?
Los demás se percatan y Chaz es el primero que desvía la mirada hacia el otro chico, y le sale una expresión como la de Justin. ¿Que ocurre?
Siento curiosidad y se lo pregunto a Justin.
-Cielo, ¿que ocurre?,-dije en voz baja.
Negó con la cabeza aún mirando a ese chico.
Vuelvo a dirigir la mirada a donde mira Justin y ese chico se ha dado cuenta de la presencia de Justin. Y en su cara aparece una sonrisa de oreja a oreja, pero con un toque cínico.
Habla algo con sus amigos, los típicos tíos que van detrás del guapo.
Estos se ríen y se acercan a nuestra mesa.
-¿Que Bieber, aún sigues enfadado?-pregunta riendo ese chico.
-Eres un gilipollas,-dijo negando con la cabeza.
-¿En serio? Pues no decías eso cuando pasó lo que pasó,-dijo volviendo a reír cínico.
Eso último me dejó desconcertada, bastante diría yo.
Dirigí mi mirada a Justin el que apretaba los dientes con fuerza, estaba bastante enfadado.
-Te dije que no me volvieras a dirigir la palabra, y te avisé de lo que podía pasar.-dijo con el rostro serio y sereno.
-Uh, que miedo,-dijo burlándose el oro chico.
-Vamos tío, no estropees esto y vete a tomar viento un poquito.-dijo Ryan chulo.
-Niñato tu no te metas, hablo con Bieber.-respondió
-A mi no me llames niñato, ¿te enteras?,-dijo retirando la silla con fuerza y poniéndose frente a ese chico.
-Valla, ¿tienes guardaespaldas, Bieber? Que machote,-dijo burlándose y acabó por irse. No me gusta un pelo lo que pasa entre ellos.
Justo cuando se fueron, Justin se levantó de la silla y salió de la heladería, ¿que coño pasaba, joder?
Quería saberlo, así que me levanté de la silla y fui con él.
-Justin, para, espérame, por favor,-exigí.
Justin me ignoraba, seguía andando hacia delante.
Corrí hacia él y me puse en frente suyo.
-Mírame, Justin.-dije parandolo y haciendo que me mirara.
En sus expresiones sentía odio e ira.
-¿Que ocurre, Justin? ¿Que pasa con ese chico?
Suspiró profundamente, pero no pronunció palabra. Se llevó la mano a la cabeza y se tapó los ojos.
-Justin, contéstame. ¿Que coño ocurre?
-¡Nada, joder! Nada,-dijo aflojando la voz en la última palabra
Seguía inquieto, nada no es una respuesta, sé que ocurre algo, pero no quiere decírmelo.
Algo malo debe ser.
CONTINUARÁ.
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