Abro primero un ojo y espero a que se acostumbre a la luz y lo mismo con el otro.
La habitación que estoy observando no me suena y si nos ponemos en plan geográficos, tampoco creo que sea mi habitación.
Estoy abrazada a alguien, alguien que conozco seguro sino no estaría abrazada a él. Subo un poco la mirada, observando mas la habitación en la que me encuentro. Ahora me acuerdo de todo, esa habitación es la de Justin, y el ser al que estoy abrazada es él, supongo.
Busco con la mirada la cara de Justin, hasta que la encuentro, encima de su cuello, en su sitio, donde debería estar, lógico.
Le observo y está dormido profundamente, debe tener una resaca del alcohol que bebió a palo seco ayer. Me observo y sí estoy desnuda, tal y como recordaba. Anoche tuvimos una de esas noches de lujuria, gracias al "verdad o atrevimiento",-me río en tono bajo al recordar aquella escena-.
Aunque no le conozca, aunque no sepa nada de su historia, sólo su nombre, me he dado cuenta de lo que es querer de verdad, de lo que es saber lo que se siente por una persona, de lo que se siente cuando te habla, cuando tu piel se te eriza si te toca, cuando las típicas mariposas del estómago revolotean cuando te mira. Por fin, me he dado cuenta de que aunque no conozca nada de esa persona, estoy enamorada hasta las trancas. De que la persona que he estado buscando siempre, estaba ahí, sólo era cuestión de encontrarla.
Me levanto de la cama lentamente para no despertar al ser que está profundamente dormido. Busco desesperadamente mi ropa interior, estaban en una punta de la habitación, el sujetador a una esquina y las bragas en otra. Dios, que movida.
Busco mi pijama, pero es un caso nulo, porque no sé donde está, el pantalón no lo encuentro y ahora que recuerdo la camiseta está en la cocina.
Bajo con cuidado por las escaleras, con miedo a que haya alguien, pero recuerdo que su madre no viene hasta por la noche. Bajo corriendo hasta la cocina y allí encuentro mi camiseta y la de Justin, tiradas en el suelo.
Cojo la mía, me la pongo y pongo la de Justin a un lado.
Quiero desayunar, me suena el estómago pero no se donde está la tostadora.
Decido buscar y registrar cada una de las puertas de la cocina y por fin la encuentro, la enchufo y hago dos tostadas.
Mientras se hacen, cojo dos vasos y el zumo de la nevera. Me sirvo un zumo y espero a que las tostadas estén echas.
-Valla, que bien huele a tostadas,-escuché a alguien decir con voz ronca.
Me giré y vi que era Justin, en boxers, rascándose la nuca y con los ojos entreabiertos.
Se acercó a mi y se agarró a mi cintura, dándome un beso en la mejilla.
-Te ves muy sexy así,-dijo mirándome.
Giré mi cara hacia él con una sonrisa y le dije.
-Así, como.
-Sin pantalones,-dijo sonriendo.
-No los encuentro,-dije volviendo a lo mío, en este caso, mis tostadas.
Justin rió ante mi comentario, yo bebí un poco de zumo pero con una sonrisa, no era capaz de reírme.
-Pues a mi no me hace gracia, es mi pijama ¿sabes?-dije haciéndome la tonta.
-Pues te has reído,-dijo volviendo a sonreír.
-No me he reído, sólo...he sonreído.
-Eso significa que sí que te hace gracia,-dijo mirándome y sin apartarse de mi cintura.
-¿Te importa?,-dije señalándo sus brazos, para que dejáse de agarrarse a mi.
-No,-dijo sin soltarse, me parece que no entendió la indirecta.
-Necesito moverme hacia mis tostadas, tengo hambre,-dije intentado zafarme de su agarre.
-Hazlo conmigo.
-¿Otra vez?-dije sorprendida.
-No tonta, que te muevas conmigo, si quieres.-dijo sonriendo.
Y así hice, me moví con Justin agarrado a mi cintura, cogí las tostadas y las unté en mantequilla.
Me fui a sentar pero con Justin agarrado a mi, ¿como lo hago?
-Eh...Justin, necesito sentarme, ¿te importa dejar de agarrarme?
-Siéntate, ¿que problema tienes?
-Pues, tú.
-Vale, espera.
Se acercó agarrado a mi, se sentó en la silla y dijo.
-Ahora, siéntate encima de mí,-dijo sonriendo.
-Esto es de locos,-dije intentando zafarme de nuevo, caso nulo otra vez.
-No te me vas a ir, o te sientas encima de mi, o no te sientas,-dijo poniéndome entre la espada y la pared.
"Vale, comienza de nuevo el juego".-pensé
Me acerqué a Justin, sentándome encima y frente a él. Me acerqué a su cuello, le dí un pequeño beso y luego subí a su oído, diciéndole en voz baja y sensual.
-Bieber, no tengo ganas de juego, pero tengo que decirte algo,-hice una pausa y él respiró profundo- eres muy predecible.-y me quité corriendo de su agarre, sentándome en otra silla.
Justin me miró con cara de pocos amigos, le había provocado para zafarme de él.
Comía mis tostadas en silencio sin decir ninguna palabra, ni él ni yo. Hasta que el señorito Bieber tuvo que romper el silencio.
-Oye tengo una duda...-dijo esperando a que le dijese cual era.
-Valla, ya decía yo que esto era demasiado bonito para ser cierto,-dije refiriendome al silencio que había roto- y ¿cual es?-dije interesada.
-¿Estamos juntos o lo de anoche...?
-Lo de anoche solo fue un calentón,-dije metiendome un trozo de tostada en la boca.
-¿Que?-preguntó desconcertado.
-Oye, no creas que soy de esas típicas niñatas que al primer polvo quedan conquistadas, a mí así no me consigue ni Dios,-dije dejándoselo clarito, aunque por dentro estuviese diciendo lo contrario.
-Vale, y ¿que tengo que hacer para conseguirte?
"Nada ya me robate el corazón con tu dulzura".-pensé. Dios que cursi me ha sonado.
-Dos cosas....la primera, sorprenderme y la segunda, convencerme que salir contigo es uno de los privilegios de la vida.-dije sonriendo.
-Eso ya te lo digo yo, salir conmigo es uno de los privilegios de la vida, y no miento,-dijo acercándose a mí.
-Eso no me vale, guapo.
-Vale, vamos progresando, me has llamado guapo,-dijo volviendo a su sitio.
Sonreí ante su comentario, me gusta ver como se curra las cosas, y también me gusta hacerlo sufrir un poco.
-Y ¿como puedo conseguirte?
-Sorprendeme,-dije mientras me levantaba de la silla, y recogía mis cosas.
-Así no ayudas ¿sabes?.-dijo frustrado.
Me reí por lo bajo. Terminé de recoger todo y le dije.
-Voy a darme una ducha, y a vestirme para dar una vuelta ¿quieres venir o te quedarás aquí pensando en como sorprenderme?-dije apoyando una mano en mi cintura y mirádole.
-Voy a dar una vuelta contigo, yo también me voy a duchar, después de ti.-concluyó.
Me fui arriba, me cogí una muda de ropa interior y una ropa limpia que me traje ayer.
Me metí en el baño, decidí no lavarme el pelo, encendí el grifo y me metí en la ducha.
Al cabo de unos 15 minutos, salí, me sequé y me vestí ( http://www.polyvore.com/asdfghj/set?id=52123264 )
Me peiné un poco el pelo, no quise hacerme nada, y luego salí del baño dirigiendome a la habitación de Justin. El cual estaba allí.
-Mira, he encontrado tus pantalones,-dijo enseñándomelos.
-Gracias,-sonreí y me ruboricé.
Dios la que puedo llegar a formar.
Los cogí y los metí en una bolsa donde estaba todo lo que me traje ayer.
Justin se metió en la ducha y yo me bajé abajo al sofá, a esperar al Señorito presumido, repeinado, prepotente y con gomina.
A los 5 minutos ya estaba abajo, vestido con unos pantalones largos vaqueros, unas supras blancas, una camiseta blanca de mangas cortas. Con su pelo peinado hacia arriba.
Fuimos a dar una vuelta, en su moto. Y nos quedamos con sus amigos. Ryan, Christian y otro chico más. Que no me lo presentó.
-Laura, ven, te presento a Chaz.-dijo señalándome a ese chico.
-Hola Chaz, yo soy Laura, encantada,-dije dándole dos besos a los que me correspondió.
Sus amigos aveces eran unos estúpidos e idiotas, pero a pesar de eso eran muy buenas personas, me caían muy bien, te reías mucho con ellos, aunque no echasen cuenta de tus sentimientos, cuando les daba la gana te insultaban de buen royo, a mi no, pero se insultaban entre ellos.
-Oye chicos, sé que no nos conocemos mucho, pero ¿ podrían venirse mis amigas con nosotros?-dije cortando el royo como suempre.
-Sí, que se vengan haber si estan igual de buenas que la parienta de Bieber,-contestó Ryan. Justin y yo le fulminamos con la mirada.
-Por mí encantado,-dijo Chaz con una sonrisa matante.
-A mi me gustaría conocerlas,-dijo esta vez Christian- quiero buscarme una novia,-y todos reímos.
-Pues si queréis las llamo,-dije sacando el móvil.
-Llámalas, llámalas,-dijo impaciente Ryan.
Cogí mi teléfono y las llamé. Todas me digeron que se acercarían. A los cinco minutos ya las tenía conmigo.
-Hola.-dijo Peyton alargando la 'a'
-Hola, Peyton,-le conteste- Haber, os presento, este es Christian, este Ryan, este Chaz y este Justin, que creo que le conocéis.
-Sí a Justin sí,-dijo Peyton sonriéndole.
-Y buen chicos, esta es Peyton, esta Judit, y esta Saray.
-Encantado,-dijeron todos.
-Bueno a tontear se ha dicho,-dije riéndome a lo que Justin me correspondió.
-Oye, tenemos que hablar contigo,-me dijo Peyton en un susurro.
Me llevaron a una esquina y me dijeron.
-Tía, ¿como te fue ayer?-dijo Peyton interesada.
-Pues, bueno.... Es que no se si contároslo, me da vergüenza.-dije
-Vamos tía, ni que te lo hubieras tirado,-dijo Judit.
-Bueno.....-dije mirando a otro lado.
-NO-ME-LO-PUEDO-CREER, ¿¡te lo has tirado!? ¿Al tío mas popular de la universidad, al tío que toda tía quiere?-dijo Peyton con la boca abierta.
-Puede ser, pero tengo una explicación...creo.
-Pues ya sabes, cuenta con todo detalle,-dijo Saray.
-Bueno,...-se lo conté todo con cada detalle- y estuvimos tonteando y pasó, pasó lo que no debía haber pasado.
-¿Y estáis juntos?-pregunto Judit
-Aún no lo sé, bueno la verdad no, le dije que tenía que convencerme.
-Tú eres tonta, eres la única tía que se ha acostado con el hombre mas deseado del planeta, y tú vas y lo rechazas, ¿pero no le querías?-dijo Peyton
-Sí, y lo quiero, pero no quiero salir con él, así como así, quiero saber si él siente lo mismo que yo siento por él.
-Bueno, es tú vida, procura no malgastar la oportunidad que tienes,-me dijo Peyton.
-Hoy te has levantado filosófica ¿verdad?-le pregunté a Peyton, y ella sonrió.
Volvimos donde estaban los chicos, que se estaban riendo.
Pasamos una mañana muy divertida, y decidimos ir a comer a un restaurante, a un italiano.
-Oye, tengo que hablar contigo después,-me dijo Justin alejándome del grupo.
-Dime.
-He hablado con los chicos y ya se como conseguirte,-dijo guiñándome el ojo.
-¿Y bien?
-El próximo sábado te recojo en tu casa, te prepararé una cosa,-dijo volviendo al grupo.
Me quedé comiéndome la cabeza, en que podría ser lo que me ha preparado, siempre me deja con la intriga.
Estoy deseando que llegue el próximo sábado, para ver su "sorpresa" espero que no sea como la de ayer.
CONTINUARÁ.
Espero que os haya gustado, siento la tardanza, pero bueno la imaginación es lo que hace.
Este capítulo no va muy hayá, pero bueno, lo he intentado.
Espero vuestro siguiente, ah y si podéis ponerme algo mas que un simple "siguiente", es que bueno, no me motivan mucho, me motivan más los comentarios mas largos, como los de Sriita Mariia Muxas Zorrasueltas. Es que como son mas largos me motivan mas, no sólo un siguiente, que muchas de vosotras seguro tenéis novelas y os gustaría que os pusiesen algo mas que un "siguiente"
Es que jode que yo me coma la cabeza pensando algo y no reciba nada mas. Bueno sólo os pido eso, ya lo que queráis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario