Estaba en el aula de siempre, dando filosofía, algo aburrida la clase, cuando entra la subdirectora.
-Perdón por interrumpir, busco a Laura Britt Jones.
Me extrañé, me buscaba a mi.
Levanté la mano, en señal de que soy yo a quien busca.
-Acompáñeme señorita Britt.
Asentí algo asustada.
-¿Que has echo?-me preguntó Justin.
No le respondí, recogí mis cosas y bajé hasta salir del aula.
-Venga conmigo.
Seguí a la subdirectora, hasta su despacho.
Se sentó en su sillón.
-Tome asiento, señorita Britt.
Me senté en una de las sillas a la espera de que me dijera que ocurría.
-Haber he recibido una llamada al centro de un familiar suyo, exigiendo que le comunicásemos que su padre está hospitalizado.
Me llevé las manos a la boca.
-Y como no pudo contactar con usted ya que el móvil no se puede usar en horarios escolares, llamó al centro.
Tragué saliva, otra vez no por favor, otro disgusto no.
-Y tiene dos opciones, puede volver a clase como si nada de esto pasara o tomarse un descanso en la cafetería y hacer una llamada.
-Un...descanso,-dije sin apenas fuerza.
-Pues valla a la cafetería tómese lo que quiera y haga una llamada desde el teléfono de allí.
Asentí, me levanté de la silla aún en estado de shock.
Esto no estaba pasando, no, esto no me puede pasar ahora.
Ahora que estaba bien que por fin había encontrado mi sitio, mi padre está hospitalizado.
Me dirigía a la cafetería, estaba todo vacío. Me acerco al mostrador donde está la cocinera que se extraña al verme.
Normal, soy la única que está aquí.
-Hola chica, ¿que haces aquí?-preguntó amable.
-La...la subdirectora, me ha dicho que me tome un descanso.-dije sin fuerzas.
Las ganas de romper a llorar me podían.
-Ah...¿que a ocurrido? Ella no suele decir eso.
-Nada...es algo personal,-dije intentando asimilar esto.
Caso imposible.
-¿Quieres algo de beber? Te noto algo pálida.
-Sí...ponme un vaso de agua por favor.
Asintió y se metió en la cocina.
Mis lágrimas acechan en los ojos, quieren salir, pero no puedo derrumbarme ahora, ni siquiera se como está.
La cocinera me trajo el agua y bebí un poco.
-Perdón..¿donde está el teléfono? necesito hacer una llamada.
-Allí,-me sonrió señalando a mi derecha.
Me dirigí al teléfono, marqué el número de mi padre.
|Llamada|
-¿Dígame?
-¿Papá?
-No, soy Félix, su hermano.
-¿Tío? Soy yo Laura.
-Dios mio. ¿Te lo han dicho ya?
-Sí,-dije sin fuerzas- ¿Como está?
-Bueno está en observación...
-¿Pero como ha pasado?
-Yo sólo sé que estaba con el coche. Iba a recoger a tus hermanos, y fue a parar en un semáforo, no le funcionaron los frenos y provocó un accidente.
Ahora sí, las lágrimas salieron disparadas de mis ojos, una tras otra, sin parar. Me las secaba pero volvían a salir, una y otra y así continuamente. Mi corazón se encogió. Lloraba como una niña desconsolada.
-No llores, Laura. Se pondrá bien.
-Ya...pero es que esto ahora...-dije entre sollozos.
-Ya te llamaré cuando tenga mas noticias.
-Vale...si se despierta me llamas al móvil. Lo voy a tener encendido, por si acaso. Cualquier noticia me llamas.-dije sin fuerzas.
-Vale cariño. Tranquila que se pondrá bien ¿vale?
-Sí...
-Adiós.
-Adiós.
|Fin Llamada|
Justo cuando colgué el teléfono, sonó el timbre que anunciaba el descanso.
Me sequé un poco las lágrimas, respiré hondo y me fui a coger el desayuno.
Elegí lo simple, tostada con mantequilla y un cola cao.
Me senté en una mesa y pronto se llenó todo el comedor de alumnos. Los chicos me vieron y se acercaron sonriente.
-Eh malota, ¿que te ha dicho la subdirectora?-dijo Ryan en tono gracioso.
Le miré, aún lloraba la sonrisa se le quitó de la cara.
-¿Que ha ocurrido?-dijo Justin sentándose a mi lado y acariciándome el hombro.
-Mi padre....
-¿Que pasa?
-Mi padre está en el hospital ha tenido un accidente con el coche...-dije volviendo a llorar.
-Ven..-dijo acercándome a él.
Me abrazó muy fuerte, en ese momento me venía muy bien uno de esos abrazos. Volví a decaerme y me eché otra vez a llorar. Con un abrazo como ese es normal que vuelva a llorar, no se porqué pero os habrá pasado alguna vez.
Me siento segura en sus brazos, sé que va a estar ahí cuando le necesite.
-Creo que me voy a ir a mi casa...-dije sin ganas y entre sollozos.
-¿A casa?-preguntó Peyton.
-Sí...no tengo el cuerpo para estar aquí y tampoco creo que me entere de nada de lo que expliquen.
-¿Y que vas a hacer? ¿Quedarte en casa aburrida, mirando la pantalla del móvil en busca de información?-dijo Justin.
-Puede ser... Pero tampoco me puedo quedar aquí, estoy muy mal.
-Quédate con tus amigos, es mejor que estar sola llorando en un rincón de tu casa y con el móvil en la mano, aquí puedes evadirte de ese tema.-dijo Peyton sonriéndome.
-Sí vamos Laura quédate aquí,-dijo Ryan sonriendo.
-Bueno, pero porque me lo pedís así...que quede claro que prefiero quedarme en casa...aburrida.
Justin me volvió a abrazar fuerte. Saber que voy a tener a alguien como él ahí cuando lo necesite...me pone feliz. Hace que me sienta segura...porque sé que a cualquier problema puedo contar con ellos.
Ya son parte de mi familia.
CONTINUARÁ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario