Me cogió de la mano, bajamos las escaleras y Justin le dijo adiós al dueño del restaurante, subimos al coche y me llevó como a las afueras de Londres.
Después de un rato en el coche, paramos. Era un lugar que no conocía apenas, salimos del coche, había arboles, era como ¿una montaña?
Pero no, no era eso, era como un mirador, desde allí arriba se podía ver todo Londres (imaginaros que hay una cosa de esa allí).
-Esto, esto es precioso,-dije contemplándolo con la boca abierta.
-Pues este es otro de mi secreto inconfesable, nadie sabe que vengo aquí cuando estoy mal,-dijo metiéndose las manos en los bolsillos y acercándose a mi.
-Así que yo soy la única que sabe esto y lo de la música aparte de tu madre ¿no?.-dije pasando mis manos por su cintura.
-Así es,-sonrió- ¿Y tu? ¿Tienes algún secreto inconfesable?-me miró con una sonrisa.
-Pues...sólo tenía escondido el secreto de la muerte de mi madre, y tu eso ya lo sabes, así que no, no tengo ninguno mas.-sonreí.
-Date la vuelta,-me dijo mirando detrás de mí.
Me giré asustada, pero lo único que pude ver era como se encendían las luces del Big Ben. Y sentía las manos de Justin agarrándome por encima de la cintura y apoyé mis brazos en los suyos.
Desde allí arriba se podía ver todas las luces, de cada casa, de las farolas de las calles....
Esto era precioso, es increíble, todo esto es increíble, todo lo que me está pasando.
Después de estar un rato observando Londres desde allí, decidimos volvernos a casa, ya era un poco tarde.
Nos subimos al coche y durante el camino a mi casa estuvimos callados, solo se escuchaba el silencio, pero no era incómodo, ya que todo lo que teníamos que decir estaba dicho.
Llegamos a mi casa me bajé del coche y me acerqué a la ventanilla de Justin.
-¿Como le daremos la noticia a los chicos?.-pregunté sonriendo.
-Pues...le decimos "eh chicos, que estamos juntos"-dijo poniendo voz fina- y ya está.
-Como quieras, pero yo no digo nada, que me da vergüenza ¿vale?
Rió
-Vale, vale.-dijo sonriendo- Hasta mañana.
-Adiós, buenas noches-dije acercándome a él.
Le di un pequeño beso y se fue.
Me siento tan feliz en estos momentos, estoy en una nube.
Sé que acabo de despedirme de él, pero lo echo de menos, quiero que me tome en brazos que me mire a los ojos y que me bese como nadie lo ha echo, necesito su amor por las noches, por las mañanas y todos los días de mi vida.
Quiero decirle te quiero en el oído y que se estremezca al escuchar mi voz y que él me diga cada día que me ama y nunca dejará de hacerlo.
Me quito el vestido, los tacones, me desmaquillo y me pongo mi pijama.
Cuando me iba a dormir ya, me sonó el móvil, era un mensaje.
Lo abrí y lo leí, era de Justin.
"Preciosa, ya te estoy echando de menos, no me ha dado tiempo decirtelo, pero ¿te gustaría que quedemos mañana y se lo contemos a los demás?
Buenas noches y que sueñes conmigo, te quiero.
Justin."
Me quedé mirando el móvil como una tonta. Hasta que le respondí.
"Hola precioso, yo también te echo de menos, y bueno respondiendo a tu pregunta...me encantaría. ¿Me recoges a las once de la mañana?
Te quiero, Laura."
Esperé con el móvil en las manos, hasta que recibí su mensaje.
"Vale, mañana nos vemos entonces a las once paso a recogerte, pero esta vez en mi moto haha.
Te quiero."
Solté mi móvil en la mesa y entonces pude dormir, tranquila.
|A la mañana siguiente|
Abro los ojos poco a poco, y se me vienen a la cabeza todos esos recuerdos de anoche, lo que provoca en mi una sonrisa de oreja a oreja.
Miro el reloj, son las diez de la mañana.
Me levanto corriendo, me metí en el baño, me aseé.
Luego me vestí ( http://www.polyvore.com/cgi/set?id=52845391&.locale=es ) y me maquillé un poco. Me eché colonia y desayuné.
Me hice un cola cao y dos tostadas y me lo tomé.
Me volví al baño, me lavé los dientes y esperé a que Justin me recogiese.
|Minutos después|
Llaman al telefonillo, me levanto de la cama donde antes estaba sentada y lo cojo.
-¿Dígame?
-Preciosa, soy Justin, ¿bajas?
-No, sube tú.
-Voy.
Colgué el telefonillo y esperé junto a la puerta a que llamasen y segundos mas tarde sonó.
Abro y entra la cosa mas bonita.
-Hola,-dije sonriendo.
-Hola, preciosa,-dijo agarrándome de la cintura y cogiéndome en brazos, yo me agarré a su cintura con mis piernas y mis brazos los pasé por su cuello- dime ¿para que querías que subiese?
-Pues, quiero saber ¿como se lo diremos a los chicos? Me da mucha vergüenza, me pondré como un tomate.-dije sonriendo.
-Yo lo digo, y bueno si quieres yo te abrazo para que no te vean,-sonrió pícaro.
-Bueno....me lo pensaré, ¿has quedado con ellos?
-Sí, lo he echo esta mañana, les he dicho que tenía que contarle una cosa y bueno todos accedieron, nos hemos visto en el parque en el que estuvimos el viernes.
-Oh, pues vamos ¿no?
Me bajó de sus brazos y me besó con mucha dulzura, en este caso no hubo lengua y sólo fue un pequeño beso, pero a la vez muy grande.
Salimos del piso, cogí lo necesario y me subí en la moto de Justin poniéndome en la misma posición de siempre.
Llegamos al parque, sólo estaban Ryan, Christian y Peyton.
Los demás seguramente vengan después.
-Hola,-gritó Justin saludando con la mano.
Nos acercamos a ellos e impacientes preguntaron.
-Venga dinos, ¿que querías decirnos tan importante?
-Espera a que lleguen los demás,-dijo Justin haciendo un gesto con la mano.
Unos minutos después fueron apareciendo uno a uno, a cuentagotas.
Yo que me había sentado en un banco me fui donde estaban todos y me puse junto a Justin. Y comenzó.
-Pues...haber...no sé por donde empezar...
-Por el principio hijo mío,-dijo Ryan.
-Es que no es tan fácil...-añadió y me miró, hizo mal en hacer eso.
-Oh, ya se de que va esto,-dijo Chaz arqueando las cejas seguidamente.
-Y yo...¿ estáis juntos?-preguntó esta vez Christian.
"Tierra trágame",-pensé.
-Bueno...sí, oficialmente,-sonrió y agachó la cabeza, a él también le daba corte.
-Entonces ¿funcionó?,-preguntó Peyton.
-Ah, o sea que tú lo sabías ¿no?-pregunté haciéndome la sorprendida.
-Pss, sí bueno,-rió.
-Bueno, pues ya que es oficial, daos un besito que lo veamos,-dijo Ryan, como no.
Miré a Justin, y este a continuación me miró a mí, no sería capaz, me pongo muy fácilmente roja, y me da corte besarme delante de gente, a no ser que sea algo importante. Como una despedida.
Me agarró de la cintura, y me acercó a él, me miró fijamente a los ojos y luego se lamió los labios, pum un golpe bajo, me pone cuando se moja los labios.
-No puedo, me da vergüenza...-dije diciendo esto en voz baja para que sólo lo escuchase Justin.
-Déjate llevar,-objetó Justin en voz baja.
Se acercó y bueno sus labios se juntaron con los míos y yo...yo me iba a morir. Cuando me terminase de besar iba a caer en redondo al suelo. Pero cerré los ojos que antes estaban abiertos, y me dejé llevar, tampoco era tan malo, miento, era malísimo. Y más cuando los chicos empezaron a decir tonterías, ya sabéis tipo burla.
Yo aunque besaba a Justin podía sentir como él y yo sonreíamos.
Acabó ese beso que para mí se hizo eterno pero que duró sólo unos segundos.
Y no supe hacer otra cosa que esconderme en el pecho de Justin, este se rió y me abrazó.
CONTINUARÁ.
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