|Dos semanas después|
Os puedo decir algo, y os parecerá increíble, creo que estoy enamorada, pero no de una persona cualquiera, creo que es de Justin. Así es, desde que se comporta así conmigo he descubierto algo en él que no lo había descubierto nadie, lo supe cuando no paraba de hablarme de la persona de la que esta enamorado, y cada vez que hablaba de ella era como una puñalada en el corazón, eran celos. Celos de no ser yo la persona de la que esta enamorado, y se lo intento sacar, pero no me lo quiere decir, y yo no sé tampoco como decírselo.
Ahora mismo está aquí tumbado en la cama detrás de mi, yo estoy sentada en el filo de la cama viendo la tele, él se cansó hace un rato y ahora está jugando con mi pelo.
-¿Que haces?-le dije
-Me aburro
-Pues mira la tele.
-No me gusta lo que están echando
-Pues cambia de canal
-¿Te molesta que te acaricie el pelo?-dijo enredando sus dedos en las puntas de mis pelos
-No
-Entonces calla,-dijo sonriendo.
Su sonrisa, esa sonrisa tan bonita que tiene, cada vez que sonríe algo dentro de mi se acciona y hace que me ponga nerviosa. Pero no quiero hacérselo notar.
-¿Has hablado con la chica?-le pregunté, necesitaba hablar de aquello.
-No, no se como hablar con ella.
-¿Empezando por un hola?-le dije irónicamente
-¿Enserio? Pues no lo sabía,-bromeó.
-Eres tonto ¿lo sabes?
-Me lo dicen mucho.
-¿Y que harás?
-¿Para hablar con ella? Nada
Elevé una ceja en tono ironía.
-Arriésgate, a preguntarle si ella siente lo mismo por ti, no lo sabrás hasta que no se lo preguntes,-eso último me dolió, yo misma podría hacer que saliesen juntos.
-No, no quiero preguntárselo ¿y si me dice que no? ¿Y si se ríe de mí? No quiero,-se dio la vuelta sobre sí mismo dándome la espalda.
-Si no demuestras lo que sientes, estás dispuesto a perder lo que quieres.
Se quedó callado ante mi frase, sabía que llevaba razón.
Se volvió a dar la vuelta y me miró fijamente a los ojos, me sentía incómoda pero no podía apartar la mirada.
-¿Tu ves bien que se lo pregunte?
Me encogí de hombros, no podía decirle que sí me era imposible, no podía hacerlo.
-Voy al baño, ahora vengo,-le dije, tenía un nudo en la garganta.
-Claro.
Me levanté de la cama y me metí en el baño, cerré la puerta detrás de mí, respiré profundo y caí poco a poco al suelo, me rodeé las rodillas con los brazos y escondí mi cabeza entre ellos.
Me quedé así un rato, hasta que oí que llamaban a la puerta del baño.
-Laura, ¿estas bien?
No contesté, sólo me levanté del suelo, encendí el grifo y me eché un poco de agua en la cara.
Luego salí de allí.
-¿Por que tardabas tanto?
-Me encontraba mal
-¿Estas mejor?
Asentí.
-Creo que es mejor que te vallas, prefiero estar sola.
-Esta bien,-dijo no muy convencido.
Salió por la puerta y yo cerré detrás de mi. ¿Que debo hacer? ¿Le digo que estoy enamorada de él? Pero él no lo está de mi.
Caigo sobre mi cama, huelo las sábanas.
"Huele a él",-pienso y cierro los ojos.
Me como la cabeza mientras sigo oliendo las sábanas como una ninfómana.
Cojo mi móvil y llamo a Peyton para que me ayude a pensar, cinco minutos después llaman a la puerta.
-¿Quien es?
-Peyton,-contestan desde fuera.
Abro la puerta y la dejo pasar.
-¿Que ocurre? ¿De que querías hablar?
-Creo que estoy enamorada
Abrió los ojos como platos y me tiró del brazo hasta la cama.
-¡¿De quien?!
-Creo que de,-hice una pausa- Justin
Abrió aún mas los ojos y la boca y luego sonrió.
-Lo sabia.
-No, mentira, no lo sabías.
Rió de una manera rara y yo reí con ella.
-¿Enserio tía? No tienes fiebre ¿no?,-dijo tocándome la frente.
-No, idiota.-dije quitándole la mano.
-¿Como ha ocurrido? Si lo odiabas.-afirmó.
-Sí lo odiaba, pero he descubierto una persona diferente en él.
Arqueó las dos cejas en tono de burla y yo le dí un leve golpe en el hombro y me sonrojé.
-¿Y cual es el problema? Díselo.
-Ese es el problema que él está enamorado de otra, me lo cuenta todo.
-¿Como estás tan segura de que no eres tú?
-Pues, eso no lo había pensado, pero seguro que no, porque de la manera que habla de ella no soy yo, ni mucho menos.
-¿Hablo con él?
-¿Que le vas a decir?
-Que de quien está enamorado, y cuando me lo diga te lo digo
-No creo que te lo diga, no me lo quiere decir a mi.
-Yo se lo pregunto ¿vale? No te preocupes.
Le sonreí.
Ella se fue. Me quedé pensativa unos segundo, necesitaba saber si él sentía algo por mí, quiero saberlo, pero tengo miedo, miedo a perder su amistad, miedo a dejar de hablarle, miedo a que me deje un gran vacío dentro de mi corazón, ya forma parte de mi vida, él es el único que me ha ayudado a superar lo de mi madre y lo de mi ex, él a sido el que ha estado conmigo, a mi lado y apoyándome hasta que me sentía mucho mejor, y aún esta aquí, y eso es lo que me da miedo que un día me despierte y ya no esté ahí a mi lado con una sonrisa en la cara, tengo ese miedo a que desaparezca de mi vida y me deje un gran vació que me haga recordarlo hasta que me muera, porque aunque no haya sido el primer amor, se que en este poco tiempo he conseguido sentir cosas que nunca había sentido con ningún chico, él me ha echo reír de una forma muy especial, él me ha sacado sonrisas que yo no sabía que existían y que nadie había visto jamás.
Me tumbé en la cama boca arriba y no tuve mas remedio que cerrar los ojos y dormirme.
CONTINUARÁ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario