Subí a mi apartamento, cogí mi móvil y llamé a mis padres.
|Llamada|
-¿Si?
-Papi soy yo, que ya llegué, he conocido a unas chicas muy majas.
-Ah ¿si? me parece muy bien, que te lo pases muy bien, ¿como estas?
-Pues bien, da la casualidad, de que ellas viven justo en el mismo piso. Arriba vive Saray y debajo de mi Judit.
-¿Viven solas?
-Sí, han venido aquí a estudiar, como yo.
-Disfruta, ah por cierto María quería hablar contigo, bueno me preguntó que cuando llamases, que te dijese que la llamases a ella.
-Vale lo haré enseguida papi.
-Venga adiós, hija, ah espera recuerdos de Blas,-sonaron uno ladridos en el teléfono, creo que se lo pasó al perro.
-Dile que yo también le echo de menos. Besos, y cuidaos.
-Adiós, te quiero.
-Y yo.
|Fin llamada|
Hice lo que dijo mi padre y llamé a María.
|Llamada|
-¡LAURA!
-Mi oído, ¡MARÍA!,-dije gritando como ella.
-Auh
-Pues eso has echo tú. ¿Que querías? Me dijo mi padre que te llamase que tenías que hablar conmigo ¿no?
-Cierto.
-¿Y bien?
-Oh, sí.
-Ay, María.
-Lo siento,-rió.
-Vamos dime ya.
-No era nada importante, pues que iba a hablar por parte de todos, que me han dicho que te preguntase que si llegaste bien, que ya veo que sí, que como te ha ido el primer día, y que si te cuesta hacer amigos.
-Pues mira, llegar he llagado bien, pues me ha ido muy bien el primer día de echo ya he echo tres amigas.
-Anda, parece ser que no eres tan tímida.
-No, yo no hablé, fue una chica que se acercó a mí, intrigada y haciendo preguntas. Peyton.
-¿Así se llama? Que nombre mas feo.
-María,-dije con un tono de que el suyo tampoco era el mejor.
-Peyton,-dijo con un tono de voz amenazante.
-Vale, vale,-reí- Tengo que dejarte cuando tenga nuevas noticias te aviso ¿vale?
-Vale, nena. Te quiero.
-Y yo.
|Fin llamada|
Dejé mi móvil en la cama y me fui ha hacer algo de comer, había hambre, no había comido en todo el día.
Me estaba haciendo un bocadillo, pero llamaron a la puerta. Lo dejé todo en la encimera y fui a abrir. Era Peyton.
-Hola,-dijo simpática.
-Hola, pasa.-dije haciéndole un gesto para que pasase.
Peyton pasó y se sentó en una silla.
-¿Que te trae por aquí?,-dije sentándome al lado de ella.
-Pues, que venía ha decirte que este finde hay una fiesta en casa de una amiga, que celebra un cumple, que si te gustaría venir.
-Hombre, no la conozco no creo que pinte allí nada.
-Pero vienes conmigo.
-¿Judit y Saray van?
-No sé, tengo que preguntárselo.
-Si van, yo voy.
-Vale, ¿vienes conmigo?
-Vamos.
Cogí mi móvil, mi bocadillo y las llaves para cerrar la puerta.
-Por, cierto ¿quien es esa chica?
-Se llama Caitlin.
-Y ¿cuantos años cumple?
-Dieciséis.
-Mas mayor que yo.
-¿Cuantos años tienes?,-preguntó mirándome.
-Catorce, para los quince dentro de poco, un mes o más.
-Yo tengo quince ya.
Llamamos a la casa de Judit. Nos abrió y le contamos la historia ella aceptó ir encantada. Luego se lo preguntamos a Saray y dijo también que sí. Les gusta mas una fiesta que a un tonto un lápiz.
-Entonces, ¿que vas a hacer?
-Iré.
-Vale,-dijo contenta- Te recogeré a las nueve. Estés lista o no.
-No hagas tantos planes que puede que no valla.
-Vamos, enróllate.
-No sé lo que haré de momento voy.
-Vale.
Peyton se fue.
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