|Sábado, 12:00 am|
Abrí lentamente los ojos, como se nota cuando de verdad descansas, sin ninguna ayuda de ningún despertador, para levantarte e ir a clase.
Estoy con energía hoy, tengo ganas de comerme el mundo, creo que iré a dar una vuelta, para aprenderme algunas calles.
Me levanté de la cama y me dirigí a la ducha, me duché en quince minutos y luego me fui al armario a vestirme, me puse esto: http://www.polyvore.com/gtfxdbf/set?id=50794430 me cogí mi móvil, las llaves y salí a pasear.
Anduve un rato, me encanta Inglaterra, es preciosa, miraba cada calle, cada escaparate, cada tienda, y llegué a un gimnasio, en el que había un escaparate donde se podía ver a las personas entrenarse y cuidarse, había sacos de arena, pesas, cintas de correr, todo lo que veía eran hombres, hombres y mas hombres, ninguna mujer, pero había uno que me llamó la atención, estaba boxeando, se le notaban los músculos en los brazos, alrededor de sus manos había una tela blanca, que le protegía los nudillos, seguí mas arriba hasta verle la cara, sus facciones eran muy destacadas, sus ojos estaban clavados en el saco de arena, las gotas del sudor le recorría desde la cien hasta la barbilla donde rompían y caían al suelo, sus pelos estaban hacía arriba, eran rubios, su cara me era familiar, era ¿Justin? sí, era él, de momento dejó de pelear con el saco, se secó el sudor de la frente con su mano, y dio la espalda al escaparate, se quitaba la camiseta, en su espalda, se notaba cada músculo, se giró y dejó ver sus abdominales definidos, y a la vez sudados, se secó la cara con la camiseta sudada, y luego clavó la mirada en el escaparate, bueno mejor dicho en mí, apareció una sonrisa en su cara, y yo desvié mi mirada y me puse de espaldas al escaparate y me apoyé en él. Pensaba que seguiría boxeando pero al parecer salió del gimnasio y se puso frente a mí, esperaba que le mirara pero no lo hice, hubo un silencio nada largo pero a la vez eterno, en el que me sentía observada pero no duró mucho porque dijo.
-¿Me espiabas?-dijo apoyando un brazo justo al lado de mi cabeza, en la pared.
-¿Perdón?
-Perdonada, pero eso no se hace,-dijo sonriendo
-Perdona, pero no espiaba a nadie, sólo veía en general como hacían ejercicio,-dije mirando hacia un lado.
-Ya, y tu pretendes que yo me lo crea, porque cuando me mirabas se te caía la baba, necesitabas un cubo,-dijo riéndose, yo le fulminé con la mirada.
-¿Pero que te crees chaval? ¿Que tu eres el centro del universo? Pues estas muy equivocado, guapo.
-Me has llamado guapo, eso lo explica
-Era una ironía
-¿Ah sí? Entonces ¿que soy?
-Pues te diré claramente lo que eres, un egoísta, egocéntrico, creído, un cretino, un imbécil, un gilipollas. Y además eres una persona odiosa. Ahora si me disculpas, no tengo el suficiente tiempo para perderlo contigo.
Me giré y me fui, pero no sin que él me parase agarrándome el brazo con fuerza.
-Déjame imbécil,-dije intentado escaparme, cosa imposible.
-Te lo dije, y te lo vuelvo a decir, a mi nadie me habla así, te avisé.
-Pero por ser yo me dejarás ir ¿verdad?,-dije repitiendo lo que me dijo en clase.
-No, pero ahora no te voy ha hacer nada, sólo te digo una cosa, ten los ojos muy bien abiertos porque cuando menos te lo esperes ahí estaré yo, y no podrás escapar.
-¿Me estás amenazando?
-No, solo te aviso con antelación.
Me soltó el brazo y antes de irme le dije pero no tan fuerte.
-Te odio,-y me giré para irme
-¡¿Que has dicho?!-dijo gritando
-¡Que te odio!-dije gritando para que me oyese, él sólo sonrió victorioso.
Odio ha ese niño, es un niñato mal criado, lo odio con todas mis fuerzas, es un ser despreciable.
Me volví para ver si se había metido dentro del gimnasio, pero no lo hizo seguía ahí parado sin inmutarse, aún con esa sonrisa en la cara, ¿que coño miraba? ¿quería una foto? no le hice caso y volví ha andar hacia adelante aún mas deprisa, con la mirada puesta al frente, no se porqué pero cada vez que me mira me pongo nerviosa, siento que me está mirando aún, siento su mirada en el cogote, pero no me quiero volver a girar, seguro que me he puesto roja, lo sé porque un calor se me ha subido a las mejillas y me va a dar algo, siempre me pasa porque sé que me están mirando fijamente sin apartar la vista de mí. Por fin giro la esquina que parecía eterna, me paro en la pared y vuelvo a mirar por la esquina, ya no está, se fue.
Anduve hacia delante, era extraño en esa calle no se veía a nadie, ni a ningún coche, no había farolas, aunque fuese de día en esa calle algo mas estrecha que la demás, estaba oscuro, no llegaba la luz del sol, había casas pero abandonadas, era como las calles del "viejo oeste", quería girarme pero algo me lo impedía, a si que sin mas dilación anduve hasta mas adelante, llegué a una pared demasiado alta, esa calle era un callejón sin salida, me giré para volver, pero ya era demasiado tarde.
Unos chicos mas grandes que yo, se acercaron lentamente con una risa malévola, me hicieron un círculo para acorralarme en la pared, el corazón cada vez me iba mas rápido, se me iba a salir por la boca, y mi respiración, bueno la verdad no se como podía respirar.
-¿Que queréis?,-esa voz, sí efectivamente era mi voz, no se como salió pero lo hizo.
Esos chicos se rieron.
-¿Que queréis de mi?-volví a repetir.
-Dejadla en paz, dijo alguien detrás de aquellos chicos, no conseguía ver a nadie, aunque tampoco lo intentaba, no era capaz de moverme, porque parecía un flan.
Uno de esos chicos se giró y lo pude ver era, Justin.
-¿Que quieres tu niñato?-dijo uno de esos chicos.
-Lo he dicho, que la dejéis en paz
-¿Que es, tu novia?-dijo riéndose con sus amigos.
-No, pero aun así no tienes el derecho a acosarla, ¿no crees?
-¿Que quieres que te reviente niñato?
-¿Quieres que lo haga yo?
-No te pongas chulo, que puedes acabar mal,-dijo uno de esos chicos.
-No si yo acabo con vosotros antes,-dijo enfrentándose a los cinco chicos.
-Te la has ganado chaval,-dijo uno de esos chicos y le metió un puñetazo que lo calló al suelo, yo me quedé con la boca abierta y me puse automáticamente la mano.
Justin se levantó del suelo y le pegó ahora al chico, se enfrentaron pero Justin calló de nuevo al suelo y no podía defenderse, el otro chico que se tiró encima de él, no paraba de pegarle puñetazos, estaba ensangrentado, no se me ocurrió otra cosa que decir que gritar y tirarme encima de ese chico.
-¡PARA, PARA, PARA POR FAVOR, LO VAS A MATAR, PARA DE UNA PUTA VEZ, JODER PARA!,-no paraba de repetir que parase, pero no me hacía caso, uno de los demás chicos que estaban mirando me separó y me agarró para que no me pudiese mover, quise defenderme pero no pude.
No se el porqué pero los chicos pararon, será porque se cansaron y se fueron corriendo de allí, el que me agarraba me soltó y caí de rodillas llorando al suelo, me sentía indefensa y más al ver al cuerpo de Justin en el suelo, con un charco de sangre a su alrededor, no sabía que hacer así que me acerqué a él, me puse a su lado e intenté reanimarlo.
-Justin, Justin despierta, Justin ¿estás bien?-repetía entre sollozos, por fin y por un milagro abrió los ojos. Yo suspiré aliviada.
-Eres un idiota,-dije aún llorando pero con una sonrisa al saber, que estaba bien.
-Sólo sabes meterte conmigo,-dijo produciendo un gemido casi insonoro.
-¿Te duele?-le pregunté preocupada.
-No
-No mientas
-Sí, un poco.
-¿Puedes andar?
-Claro
-Pues levanta,-dije poniendole la mano para ayudarle a levantarse.
-Ven conmigo.
Le tiré del brazo pero no supo matenerse callado.
-¿Donde me llevas?
-A que te den otra paliza esos chicos, ¿donde va a ser? a curarte, no debe ser bueno tanta sangre derramada.
El no dijo nada sólo sonrió.
(..)
Llegamos a mi casa, lo subí a mi apartamento, estuvo durante el camino callado, no abrió la boca ni para suspirar.
-Siéntate en la cama, voy a por el botiquín, si es que hay uno.
Él así o hizo, yo me metí en el baño y rebusqué, por suerte había uno, cogí también una toalla, la que mojé por un lado para limpiarle la sangre alrededor de las heridas. Lo llevé hasta la cama, me puse de rodillas frente a Justin que tenía la mirada fija en mis ojos, yo le miraba cada arañón y cada magulladura, era extraño, ¿por que se comporta como un tipo duro? si no le va nada, se ve que es un blandengue.
Cogí la toalla, y le limpié la sangre derramada por la cara, no decía nada, no hacía ningún ruido de molestia, se mantenía sereno con la mirada fija en cada gesto que hacía.
Cogí el betadine una vez limpiada la sangre, y se lo eché por las heridas, esta vez si que se quejó, pero no tanto, creo que no quería quejarse y parecer un niño pequeño aunque si yo hubiese sido él, me hubiera quejado.
-No tienes cortes profundos, no te hace falta puntos.-dije rompiendo el silencio.
-¿Que eres, medica?
-No, pero se ve a simple vista.
-Ah, penaba que te estabas sacando el título de medicina.
-Bueno, eso tendría que pensármelo, si va a ser a ti a quien voy a tener que curar siempre, pues no me lo sacaba.
Me levanté del suelo y recogí las cosas de encima de la cama.
Las llevé al baño y o guardé todo donde estaba.
Volví con Justin que estaba levantando y observando la casa.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Ya la hiciste
-Otra
-Claro
-¿Irás hoy al cumpleaños de Caitlin?
-¿Tan famosa es esa chica? Sí, ¿por que lo preguntas?
-Porque nos veremos allí
-¿Enserio? Pues creo que no voy,-dije bromeando.
-Pues te lo perderás
-Pues me lo perderé, prefiero eso a tener que volver a verte.
-No mientas, si sabes que te encanto,-dijo sonriendo.
-Pues la verdad, no, no me encantas,-dije poniéndole cara de asco.
-Sigo sin creermelo, no me digas que no te gusta estos abdominales que viste antes.
-Ya te dije que no eres el centro del universo, y no, no miraba esos "abdominales",-repliqué
Él solo sonreía.
-¿Puedo yo hacerte otra?
-Sí
-¿Por que viniste donde estaba yo y me defendiste de los macarras esos?
Se quedó callado, creo que no supo responder a mi pregunta.
-Si no quieres no contestes,-añadí ya que el seguía callado.
-Pues, la verdad, no lo sé, ¿hice mal? Porque para la próxima ya lo sé.
-No, no estoy diciendo que hicieras mal, pero ya que estamos, gracias,-le sonreí.
-¿Sabes que siendo amable eres un poco menos, rara?
-¿Sabes que si tu no te comportases como un tipo duro, le caerías mejor a la gente?
-¿Sabes que....he perdido el juego porque me quedé sin preguntas?,-dijo riéndose y yo con él.
-Creo que es tarde, debes irte.
Justin miró su reloj y añadió.
-Sí, tengo que irme aunque te duela,-rió.
-Eres idiota, ¿ves? estas son las cosas que lo estropean todo.
-Por cierto, ¿como te llamas?
-Yo no me llamo, me llaman Laura,-reí y él sonrió.
-Adiós, nos veremos mas tarde, Laura,-mostró una media sonrisa.
-O no, Justin,-sonreí.
Le abrí la puerta y él salió, se despidió de nuevo y la cerré detrás de mi.
Pensaba que era uno de esos chicos chulos que se meten en pelea por aparentar ser fuertes, pero la verdad tiene un gran corazón, si que a veces puede ser odioso, pero si hablas de buenas maneras consigues sacar el Justin dulce que hay dentro de él, que creo que muy pocos lo han conseguido, aún me sigo preguntando el por qué de defenderme antes con esos chicos, podía haberme dejado ya que me metí de mala manera con él, pero aún así me defendió aunque no fui yo la que acabó mal, si no él.
CONTINUARÁ
Espero que os gusté, y siento mucho el retraso os recompensaré con dos capitulos más, ah e intentaré subir al menos dos por fin de semana.
Gracias por leer.
Y si os gusta poner el siguiente en mi tablón o en un comentario en la foto. Si lo haceis en el tablón poned para que novela es.
Otra vez gracias.
Att: Lau Bieberedition
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