|Viernes, 7:00 am|
-Puto despertador,-murmuré.
Me levanté, entreabrí los ojos, tenía que acostumbrarme a la luz, me fui al baño, a despejarme con una ducha.
Unos 15 minutos mas tarde, me fui al armario, me puse el uniforme y volví a entrar en el baño para peinarme y ponerme un poco de maquillaje.
Cuando por fin acabé en el baño, preparé la maleta, con todos los libros que necesitaba llevar.
Menos mal que mañana ya es sábado y es la fiesta de esa tal Caitlin, pero tengo dudas de si ir o no, no tengo nada preparado, ni nada arreglado que ponerme, tendré que ir hoy de compras con Peyton y las chicas.
Miré el reloj por última vez antes de salir, eran las 7:45, todavía me daba tiempo de recoger a las chicas, salí del apartamento en menos que cantó un gallo, subí enérgicamente las escaleras hasta el piso de Saray, ella me abrió la puerta aún le quedaba peinarse.
-Saray, bajo a llamar a Judit, te esperamos abajo en la puerta ¿vale? Cuando estés lista bajas.
-Vale, adios.
Bajé de nuevo, creo que iba a hacer mas gimnasia que un deportista normal, llamé al piso de Judit, me abrió, ya había terminado hace un rato, estaba desayunando.
-¿Nos vamos?,-pregunté buscando aire.
-Sí
Salimos de allí, ahora un poco mas lenta que antes, pero con prisa encima, conseguimos parar un taxi, y justo en ese momento apareció Saray, lista y preparada para el último día de clase.
Nos montamos en el taxi, y le indicamos que nos llevase a la universidad, el taxista asintió, y así hizo. En unos cinco minutos ya estábamos allí. Miré de nuevo mi reloj, las 8:00 justas, la sirena sonó y anduvimos hasta la puerta principal, donde nos encontramos con Peyton, que al parecer hablaba con una chica, con el pelo largo y ondulado, tenía un rostro fino, y una mirada de ojos azules, su pelo era entre castaño y rubio, y parecía a simple vista una de esas niñas mimadas, que le conceden todo tipo de lujos, pero como suelen decir, las apariencias engañan.
-Hola, chicas. Mirad esta es Caitlin
-La famosa Caitlin,-pensé para mi.
-Hola,-contestó Judit
-Hola,-añadió Saray.
Yo como no iba a ser menos, hice lo mismo, pero con una sonrisa a la que ella me correspondió.
-Hola, a si que vosotras sois las amigas de Peyton ¿no?,-todas asentimos-Pues si queréis pasaros por mi fiesta mañana, yo encantada.
Dijo con una sonrisa de dientes blancos y relucientes. Me caía bien esta chica.
Entramos dentro del aula de siempre, nos sentamos en los mimos sitios. Os preguntareis, ¿volviste a hablar con el chico rubio ese? Pues no, la verdad, no me volvió a molestar pero si que me enteré como se llamaba, Justin, creo.
Acabaron las primeras clases y cuando tocó la sirena para el descanso, me fui a levantar pero ese tal Justin me impidió salir.
-Aparta,-le espeté secamente
-A mi nadie me habla así, con educación, por favor,-me sugirió con una sonrisa.
-Te hablaría con educación si no te hubieses puesto en medio sin ninguna razón, ahora, aparta,-repetí.
-Hasta que no lo pidas por favor, no me apartaré
-He dicho, dos veces, aparta, ahora tienes dos opciones, te apartas como un buen caballero, o me cabrearás y puedes acabar mal, niñato.
-¿Hay tercera opción?-dijo chuleándose.
-Sabes una cosa, para los tipos como tú, existe una palabra que los define a la perfección,-dije sin inmutarme
-¿Guapo?
-No, gilipollas, ahora por favor apártate de mi camino, que me están esperando.
El se apartó, pero antes de dejar irme me cogió del brazo haciendo que me girase y concluyó.
-A mi nadie me habla así y se va de rositas,-me miró de arriba a abajo-pero por ser tú, te dejaré ir.
Me soltó el brazo y pude salir del aula, ese niño me ponía enferma, lo odio y ni siquiera le conozco, pero a mi los chulos no me van. Se la tengo jurada.
Llegué al comedor, me cogí la comida y me senté con las chicas.
-¿Por que has tardado tanto?-pregunto intrigada Peyton
-Nada, un niñato.
-¿Que a pasado? Cuenta no me dejes así,-suplicó
-Ese tal Justin, me cerró el paso y no me dejó pasar tuve que amenazarle,-dije metiéndome comida en la boca.
Miré a Peyton que tenía los ojos como platos, no se que le pasa con ese chico si tan solo es un chulo. ¿Que tendrá de especial?
-No me mires así, me estas intimidando
-Eres la única tía a la que le entra Justin,-dijo aún con los ojos como platos.
-¿Y? ¿Que tienes de especial eso?
-¿Que, qué tiene de especial? Todas las chicas de esta universidad van detrás de él y Justin no le ha entrado a una chica en la vida siempre le entran primero a él, debe ser que le has llamado la atención,-dijo con media sonrisa.
-Pues que no se ilusiones porque ese chico no me gusta un pelo, es un niñato que se lo tiene muy creído, aunque tenga para creérselo,-dije metiéndome de nuevo comida en la boca.
El día se me hizo demasiado largo, llegué a mi apartamento, cogí mi móvil y llamé a María para contarle lo que me había pasado. Ella alucinaba en colores, decía "tía has ligado, has ligado", estaba muy loca, pero la quiero. Recordé que se me olvidó decirle lo de las compras a Peyton, a si que la llamé.
|Llamada|
-Dime, Laura
-Peyton, necesito que vengas esta tarde conmigo de compras, para mañana tener algo que ponerme para el cumple, ¿vendrías conmigo?
-Eso no se pregunta, claro que voy, en tu casa te recojo, ¿a las siete de la tarde te parece bien?
-Sí, perfecto.
-¿Nosotras solas vamos?
-Llama a Saray y a Judit por si se quieren venir.
-Vale, nos vemos.
-Adiós.
|Fin llamada|
Me eché un rato, en la cama puse el despertador a las seis para que me diese tiempo a prepararme. Del cansancio mis ojos se cerraron, completamente.
(....)
Ese sonido, ese irritante sonido, me volvió a despertar, miré la hora, eran las seis justas ni un minuto mas ni un minuto menos, demasiado exacto es el despertador. Me levanté de la cama, me preparé un cola cao y me lo tomé en cuestión de segundos. Me metí en el baño, me dí una ducha y me puse esto: http://www.polyvore.com/gtfxdgbdf/set?id=50795262 para ir a comprar.
Esperé pacientemente a que el sonido de golpes en la puerta sonasen, en cuestión de minutos, sonó. Me levanté de la silla donde estaba sentada y fui a abrir, era Peyton.
-¿Judit y Saray no vienen?
-No, no tienen ganas.
-Ah
-Tía, me encanta tu top, es total.
-No te me hagas la pija, que no te va
-Bueno,-se rió-¿nos vamos?
-Sí.
Salimos del piso y nos fuimos al centro, nos compramos vestidos, zapatos, conjuntos, de todo lo que pillábamos.
(....)
-Tía, que cantidad de ropa me he cogido,-dijo soltando las bolsas en el suelo y cayendo en mi cama.
-Ya ves, tenemos para varias semanas,-reí.
-Bueno, yo me voy, ya quedaremos otro día, adiós, te quiero.
-Adiós, y yo.
Salió por la puerta y yo la cerré detrás de mi.
CONTINUARÁ
Espero que os guste, os quiero un montón ah y pronto subiré el capitulo 8, no pasará nada pero en el ocho empezará a haber algo de química entre Justin y Laura.
Bueno, espero vuestro siguiente.
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